Éste sitio web usa cookies, si permanece aquí acepta su uso. Puede leer más sobre el uso de cookies en nuestra política de cookies.

La marihuana como puerta de salida

deshabituación dolor inflamación

Vivimos sumidos en una realidad en la que, contradictoriamente, se impulsa la narrativa de que la marihuana es una puerta de entrada a las drogas, a la vez que somos testigos de cómo miles de usuarios han logrado dejar todo tipo de sustancias gracias al uso del Cannabis. Drogas ilegales, opioides y drogas farmacológicas, hasta sustancias legales pero nocivas para la salud como lo son el tabaco y el alcohol, en múltiples ocasiones, logran ser dejados o reducidos con éxito a través del uso de productos cannábicos. Ya es hora de reconocer el potencial de la marihuana como una sustancia que puede ayudar a salir de la adicción, en lugar de asumir ciegamente que lleva a la adicción.


UNA DROGA DE SALIDA, NO DE ENTRADA

A lo largo de años de contacto con usuarios de productos cannábicos por medio de nuestra asociación y también a nivel personal, ha sido posible ser testigos de cómo la mayoría de los problemas que los usuarios tienen con relación al Cannabis, derivan del prejuicio generalizado que hay sobre su uso.


La preocupación de que otros en un ámbito laboral o familiar sepan sobre nuestro uso de Cannabis y nos juzguen o discriminen debido a esto, es a veces una gran causa de ansiedad, e incluso desesperación, especialmente para usuarios que lo necesitan por motivos de salud o para tener una mejor calidad de vida.


Este temor, incrementado por la incertidumbre que provoca la ausencia de una regulación que proteja los derechos de los usuarios de Cannabis, lleva a que muchas personas que padecen de dolor crónico debido a múltiples patologías se priven de hacer uso medicinal de marihuana y, en su lugar, consuman productos químicos que les producen efectos secundarios y que tienen a menudo menor efectividad. En lugar de ver a las asociaciones de Cannabis como lugares dañinos, se debe saber que un buen porcentaje de los usuarios de las asociaciones cannábicas con orientación medicinal y recreativa son adultos y personas mayores, que utilizan productos cannábicos para el control del dolor, la inflamación y otras condiciones crónicas. Muchos incluso ya llegan con su certificado de uso medicinal. A pesar de sufrir múltiples patologías, todos los usuarios medicinales y una buena parte de los recreativos tienen algo en común: llegaron al consumo exclusivo de marihuana después, y no antes, de haber optado por consumir otras sustancias que resultaron nocivas para su salud.




Kama Kush es una potente variedad que contiene CBD y THC en proporción 2:1, una combinación muy recomendada para el tratamiento del dolor y la inflamación.


‘MEDICINAL’ NO QUIERE DECIR ‘CBD’

Las propiedades medicinales de la marihuana abarcan todos sus cannabinoides como conjunto. En la actualidad somos conscientes del llamado ‘efecto séquito’ por el cual los cannabinoides actúan más efectivamente juntos y no como sustancias aisladas. El hecho de que algunos cannabinoides puedan tener un efecto psicoactivo, en determinadas proporciones, no anula su efecto medicinal.


¿Por qué la psicoactividad de la marihuana debe necesariamente ser percibida como una propiedad negativa? ¿Por qué no se critica en este aspecto a las drogas farmacológicas que producen psicoactividad como efecto secundario? Las plantas psicoactivas han sido utilizadas, documentadas desde mediados del siglo XX, para tratar la adicción a los opioides y al alcohol dentro de comunidades nativas, al igual que como método de terapia alternativo. Las propiedades psicoactivas de algunas plantas, incluida la marihuana, son algo que podría incluso ayudar en ciertas prácticas de psicoterapia.


Todos los pacientes que acuden a la asociación buscando productos cannábicos para el tratamiento del dolor, lo hacen después de haber probado todo tipo de productos comerciales con CBD y constatar que sólo CBD no es suficiente en su caso, y que se sienten mucho mejor cuando consumen todos lo cannabinoides de la planta. O, por ejemplo, hay pacientes que deben evitar el CBD, pero necesitan THC. Por lo cual sus únicos medios de acceso a productos cannábicos con alto contenido de cannabinoides, incluido el THC, para manejar sus condiciones crónicas, resultan ser las asociaciones cannábicas o la elaboración casera.




Mac: ‘’Tengo 77 años y puedo decir que el Cannabis ha eliminado una parte muy dolorosa de mi vida. No sé qué habría hecho si no la hubiera probado’’.


La psicoactividad no es la única propiedad del THC, y aún si lo fuera, la psicoactividad no es determinante en el grado de adicción que provoca una sustancia. Las plantas exclusivamente psicodélicas no producen adicción física. Es bastante difícil encontrar a alguien físicamente adicto a la ayahuasca, al San Pedro, o a las setas alucinógenas. Por otro lado, es muy fácil encontrar personas físicamente adictas a las drogas farmacológicas, en particular a los opiáceos, que les fueron recetadas como primera opción para aliviar su condición.


En conclusión, las drogas que sí crean adicción física e importantes efectos secundarios son la primera opción que le presentan al paciente, mientras la medicina cannábica, que tiene menos efectos secundarios, es dejada como la última opción bajo la excusa de que tiene efectos psicoactivos, o que su efectividad no está comprobada. Esto, a pesar de que el paciente ya haya personalmente comprobado dicha efectivad para manejar su condición.


¿POR QUÉ NO LA PROBÉ ANTES?

A veces, cuando un usuario de Cannabis comprueba los beneficios que ésta aporta a su calidad de vida, aunque el sistema de salud le proponga opioides u otras drogas farmacológicas para tratar su condición, éste puede buscar una manera de acceder a productos cannábicos gracias a las asociaciones. Sin embargo ¿qué ocurre cuándo un paciente nunca ha probado el Cannabis y no sabe que su uso podría ayudarle a manejar su enfermedad?


Lamentablemente estas personas, la mayoría de edad avanzada, sufren por muchos años los efectos secundarios de las drogas farmacológicas y el tratamiento insatisfactorio de su malestar crónico que puede ser dolor, calambres, insomnio, inflamación, náuseas, migrañas, entre otros. Entre las condiciones que vemos en pacientes que acuden a la medicina cannábica para dejar las drogas farmacológicas, se encuentra en primer lugar trastornos del aparato digestivo debido al uso de antinflamatorios y analgésicos. En estos casos la vaporización es una gran alternativa.


Así fue el caso de Mac, residente de Gran Canaria, quien sufrió una serie de problemas físicos que lo llevaron a probar la marihuana por primera vez a los 74 años. Mac llegó a nuestra asociación a través de Medican Map. La lista de condiciones y medicamentos que tenía Mac era extensa, hasta que se enfermó de Covid, y perdió 45 kilos, sufriendo de gran debilidad. También sufrió una infección por la cual estuvo hospitalizado. Cuando le administraron morfina dice que no le hizo absolutamente nada. Cuando probó por primera vez un concentrado sublingual con THC pudo sentir el dolor desaparecer entre media hora y una hora después de haberlo tomado.


Gracias a los productos cannábicos Mac ha podido dejar los medicamentos anticonvulsivos, antiespasmódicos, opioides, contra el dolor, analgésicos, anticoagulantes, y además logró recuperar el apetito, ganar 12 kilos y encontrarse ahora en su peso ideal a sus 77 años.




Las cápsulas de THC son muy efectivas para dejar de fumar y también como método de consumo para personas que tienen un aparato respiratorio delicado o que necesitan productos muy altos en THC. Cada mililitro puede contener entre 10mg y 20 mg de THC. Son fáciles de medir y administrar.


A pesar de que sufre de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica debido a asbestosis, vaporizar hierbas no le causa ningún efecto negativo en su aparato respiratorio, al contrario, le beneficia. También utiliza aceites, tinturas y comestibles. A pesar de que su tolerancia ha aumentado, dice que es suficiente hacer una pausa durante tres o cuatro días para que la tolerancia baje.


Mac: ‘’Sólo empecé a utilizar marihuana a mis 74 años. No puedo creer los beneficios y efectos positivos que me ha traído. Ojalá y la hubiera probado mucho antes, en mi temprana juventud. ¡No la probé ni en California, cuando me ofrecieron un porro en el año 1962! ¿Por qué no la probé antes? Venía de un pueblo pequeño, no sabía lo que era la marihuana. Lo único que había oído y creía saber era que la marihuana era algo muy malo. Dudé sobre probar o no el Cannabis toda mi vida, por varias razones. Siempre tuve miedo de volverme adicto, como si se tratara de un opiáceo.


Nunca en mi vida utilicé otras drogas más que las que me recetaron los doctores. He probado productos con sólo CBD y no me hacen nada. Yo digo que, si sufres de dolor y lo has probado todo, o si eres adicto a los opiáceos u otros narcóticos, es muy recomendable que le des una oportunidad a la marihuana. Porque tengo 77 años y puedo decir que el Cannabis ha eliminado una parte muy dolorosa de mi vida. No sé qué habría hecho si no la hubiera probado’’.


MARIHUANA PARA MITIGAR LOS EFECTOS ADVERSOS DE OTROS MEDICAMENTOS

En algunos casos, no es posible evitar tomar compuestos farmacéuticos que producen efectos secundarios severos que disminuyen notablemente la calidad de vida de las personas. Este es el caso de Dani, 57 años, quien a pesar de tener un estilo de vida saludable e intentar lo más posible tratar con métodos naturales distintas condiciones que derivaron de padecer cáncer de mama con metástasis en los huesos, se vio obligada en varias ocasiones a hacer quimioterapia.


También ha estado en tratamientos semejantes a la quimioterapia, pero menos agresivos. Esto le produce todo tipo de malestares del aparato digestivo, como náuseas y pérdida de apetito, además de sufrir de dolor crónico, inflamación e insomnio.


Dani ha logrado reducir o eliminar varios de los medicamentos que tomaba antes, gracias a la medicina cannábica. Al momento de la entrevista llevaba incluso seis meses sin tomar opioides para el dolor. Ella vaporiza regularmente y utiliza altas dosis de cápsulas de THC. Para ella, el inhalar Cannabis elimina las náuseas después de los tratamientos químicos en tan sólo cinco minutos. Para los trastornos gástricos como reflujo y acidez, toma una cápsula durante el día pues le ayuda a relajar los espasmos y a recuperar el apetito. Luego toma de dos a tres cápsulas en las noches para dormir.




Víctor: ‘’Quiero recomendarles a todos que cultiven, que no tengan miedo de lo que puedan decir los demás. No se cohíban, primero tienen que ver el beneficio que te puede aportar y ponerlo en una balanza. Si no, nunca avanzaremos y terminaremos incluso perjudicando nuestra salud".


El consejo de Dani es el siguiente: ‘’Recomiendo tomar CBD y THC juntos, en el día y en la noche para observar los distintos efectos. Lo recomiendo especialmente para quien se encuentra en tratamientos oncológicos, pues lamentablemente a este tipo de pacientes lo primero que nos ofrecen es altas dosis de opioides, el Cannabis siempre es visto como último recurso y no debería ser así. Las personas tienen que educarse al respecto, investigar, probar. Digan lo que digan yo siempre afirmaré que esto es lo mejor que he podido encontrar para mi estado de salud, estoy cien por ciento segura de que está contribuyendo enormemente a mi bienestar y a mi recuperación.’’


DEJAR LAS DROGAS ILEGALES GRACIAS A LA MARIHUANA

A lo largo de años de contacto con miles de usuarios de marihuana, somos testigos en las asociaciones cannábicas de que existe un gran porcentaje de socios que consumían drogas ilegales antes de consumir o de limitarse al consumo exclusivo de marihuana. Principalmente se trata de drogas sintéticas como heroína, cocaína y anfetaminas, que los usuarios consumieron en algún momento de sus vidas. Es interesante cómo, a pesar de la idea común de que primero viene la marihuana y luego las drogas pesadas, en realidad en muchos casos es al revés. Tal es el caso de Andrés, 41 años, quien probó el Cannabis no en su adolescencia sino en su edad adulta, después de haber consumido regularmente drogas recreativas como cocaína y anfetaminas. Al empezar a hacer uso de marihuana notó un bienestar que eliminó completamente su necesidad de consumir drogas sintéticas y estimulantes, que sentía que le estaban produciendo adicción.


Muchas veces el Cannabis puede ayudar a reducir condiciones como estrés, ansiedad, irritabilidad, etc., que para algunas personas son la base del consumo de otras sustancias. Por este motivo, en varios centros de rehabilitación se muestra tolerancia hacia el consumo de marihuana por parte de los pacientes que ya han salido y vuelven para hacerse pruebas toxicológicas.


Por ejemplo, uno de nuestros socios nos comenta cómo en Euskadi las asociaciones cannábicas se encuentran dentro del plan de Atención Integral de Adicciones y Drogodependencias como recurso para tratar las adicciones. A este respecto, en la Ley 1/2016, de 7 de abril se lee: en cuanto a materia de ‘’promoción de la salud, prevención, asistencia e inclusión social, formación e investigación en materia de adicciones’’ menciona que la iniciativa ‘’supone el reconocimiento de la importante labor realizada en la materia por personas y entidades privadas, y regula las condiciones para la colaboración con ellas. En este apartado, es destacable la referencia a las entidades legalmente registradas y sin ánimo de lucro constituidas por personas mayores de edad consumidoras de Cannabis, las cuales serán objeto del debido desarrollo reglamentario dentro de nuestro marco competencial y atendiendo a la legislación vigente.’’




El autocultivo o el cultivo colectivo es la mejor manera de poder acceder a buenas cantidades de producto de buena calidad para poder elaborar concentrados cannábicos.



DEJAR EL TABACO Y EL ALCOHOL GRACIAS LA MARIHUANA

Uno de los más grandes beneficios de la marihuana como droga de salida es el ayudar a dejar el tabaco y, en ocasiones, el alcohol. Los usuarios que fuman porros con tabaco y desean dejarlo, hacen a menudo una transición en la que colocan menos tabaco en los porros, hasta llegar a consumir sólo hierba sin tabaco. Una vez que se consume más hierba y menos tabaco, se va desarrollando un gusto y una sensibilidad hacia los sabores y olores. Se nota una gran diferencia que hace que poco a poco uno vaya dejando completamente el tabaco, incluso cuando había hábito de fumar cigarrillos.


Al inhalar sólo marihuana desaparecen las incomodidades asociadas al fumar tabaco, desde la tos hasta la obstrucción matutina de las vías respiratorias. Igualmente, al consumir sólo marihuana de manera recreativa y abstenerse del alcohol, es posible notar el inmediato beneficio de no tener resaca al día siguiente, al igual que representa un gran ahorro. Piensa que un comestible de marihuana, suficiente para toda la noche, sale mucho más barato que comprar cervezas toda la noche. Muchos usuarios dejan de optar totalmente por el alcohol como droga recreativa, al constatar los beneficios recreativos de la marihuana.


Este es el caso de varios de nuestros socios, como Nico y Víctor. Para Víctor de Ingenio, con 42 años, el pasaje del tabaco a la marihuana ocurrió después de haber dejado, también gracias a la marihuana, otras drogas como anfetaminas y lsd que consumía desde la adolescencia. ‘’Me di cuenta de que me sentía satisfecho con la marihuana simplemente, y que otras drogas no me aportaban nada beneficioso mientras que la marihuana sí. Me aporta relajación, calma, tranquilidad, energía, apetito, sueño para descansar mejor. Antes tenía más estrés y ansiedad, que empeoraban con el uso de otras drogas, hasta llegar a la paranoia’’.


Ahora Víctor no fuma tabaco ni toma alcohol, se siente saludable y cultiva su propia marihuana para asegurarse de la calidad de su producto. En el pasado la mala calidad del hachís adulterado y de la marihuana del mercado negro, lo llevaron a ver el autocultivo como la única opción viable. Este es también el caso de Nico, vecino de Las Palmas, quien, aunque quería, no podía permitirse dejar de utilizar tabaco, antes de pasar al autocultivo, debido al elevado precio de la marihuana en su localidad de origen.




Nico: ‘’Es importante utilizar la dosis correcta y cada uno es distinto. Consumir productos muy altos en THC de entrada podría sentar mal. Comienza tal vez con CBD, luego combina con THC en pequeñas cantidades hasta encontrar la dosis justa. Hay que probar antes de juzgar.’’


Nico fumaba dos paquetes de cigarrillos al día, durante aproximadamente nueve años. Gracias a que pudo acceder a su propio producto a través del autocultivo, Nico pudo reducir gradualmente la cantidad de tabaco que mezclaba con hierba, hasta llegar a fumar totalmente sin tabaco. Fue un proceso lento que tardó más o menos un año, y fue el último recurso tras haberlo intentado todo, incluyendo parches de nicotina que le provocaban fuertes efectos secundarios. Gradualmente pasó de fumar dos paquetes de cigarrillos al día a fumar uno solo, luego 15 cigarrillos, luego solo porros mixtos, luego solo hierba.


Este pasaje del tabaco a la hierba tiene un beneficio adicional: la cantidad máxima de porros de hierba sin tabaco que pueden ser consumidos de manera habitual al día, es por lo menos diez veces menor que el número de cigarrillos que alguien puede consumir habitualmente al día. Lo cual quiere decir que durante la transición se empieza inmediatamente a fumar mucho menos, y el sistema respiratorio se empieza a regenerar rápidamente.


También es posible dejar de fumar totalmente haciendo una transición hacia el uso del vaporizador de hierbas, de esta manera se deja completamente de inhalar sustancias no beneficiosas que derivan de la combustión. Incluso, es posible dejar de fumar utilizando cápsulas de THC, pues ayudan a reducir la ansiedad asociada a la abstinencia de nicotina. Por este mismo motivo, es posible utilizar productos cannábicos también para combatir los síntomas de abstinencia de alcohol.



Este artículo ha sido publicado en el número de octubre de 2023 de la revista Soft Secrets

Las historias son de varios pacientes de la asociación Yakandi Medicinal