Hiperactividad/TDAH
Hiperactividad/TDAH
Cannabis medicinal y TDAH: atención, hiperactividad, impulsividad y evidencia científica
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo que puede afectar a niños, adolescentes y adultos.
Se caracteriza por un patrón persistente de dificultades relacionadas con:
- atención;
- organización;
- control de impulsos;
- regulación de la actividad;
- planificación;
- memoria de trabajo;
- y funciones ejecutivas.
No todas las personas con TDAH presentan los mismos síntomas.
En algunas predomina la inatención, en otras la hiperactividad e impulsividad, mientras que muchas presentan una combinación de ambas.
Además, pueden aparecer dificultades asociadas como:
- problemas de sueño;
- ansiedad;
- irritabilidad;
- dificultades para regular las emociones;
- baja tolerancia a la frustración;
- procrastinación;
- problemas académicos o laborales;
- y mayor vulnerabilidad al consumo problemático de determinadas sustancias.
Algunas personas con TDAH utilizan cannabis porque sienten que les ayuda a:
- tranquilizarse;
- disminuir la inquietud;
- dormir;
- reducir ansiedad;
- frenar pensamientos;
- o sentirse menos impulsivas.
Estas experiencias son clínicamente relevantes y merecen ser escuchadas.
Sin embargo, actualmente no existe evidencia científica suficiente para recomendar cannabis como tratamiento de los síntomas nucleares del TDAH.
Esta diferencia es fundamental:
sentirse más tranquilo después de consumir cannabis no significa necesariamente que hayan mejorado la atención, la memoria de trabajo o las funciones ejecutivas.
¿Qué ocurre en el cerebro de una persona con TDAH?
Durante años, el TDAH se ha explicado de forma excesivamente simplificada como una “falta de dopamina”.
Actualmente sabemos que es mucho más complejo.
En el TDAH intervienen diferencias en redes cerebrales relacionadas con:
- atención;
- motivación;
- recompensa;
- inhibición;
- planificación;
- regulación emocional;
- y control ejecutivo.
Sistemas de neurotransmisión como dopamina y noradrenalina desempeñan un papel importante, especialmente en circuitos relacionados con la corteza prefrontal y otras regiones cerebrales.
Pero no existe simplemente un “depósito de dopamina vacío” que deba rellenarse.
Por esta razón, tampoco es correcto afirmar que el cannabis trate el TDAH porque “restaura la dopamina”.
El Sistema Endocannabinoide y el TDAH
El Sistema Endocannabinoide (SEC) participa en numerosos procesos cerebrales relacionados con:
- aprendizaje;
- memoria;
- recompensa;
- motivación;
- respuesta al estrés;
- regulación emocional;
- sueño;
- y modulación de diferentes neurotransmisores.
Está formado principalmente por:
- endocannabinoides producidos por nuestro organismo, como anandamida y 2-AG;
- receptores cannabinoides, especialmente CB1 y CB2;
- y enzimas encargadas de producir y degradar estos compuestos.
Los receptores CB1 son especialmente abundantes en diferentes regiones del sistema nervioso central.
Además, el SEC interactúa con otros sistemas de neurotransmisión, entre ellos el dopaminérgico.
Estas relaciones han llevado a investigar si el Sistema Endocannabinoide podría estar implicado en algunos mecanismos relacionados con TDAH.
Sin embargo:
que el Sistema Endocannabinoide participe en procesos de atención, recompensa o regulación emocional no demuestra que administrar cannabis trate el TDAH.
¿Por qué algunas personas con TDAH utilizan cannabis?
Este es probablemente uno de los aspectos más interesantes desde el punto de vista clínico.
Algunas personas describen el consumo como una forma de automedicación.
Pueden decir:
- “me tranquiliza”;
- “mi cabeza deja de ir tan rápido”;
- “me ayuda a desconectar”;
- “puedo dormir”;
- “estoy menos irritable”;
- “me siento menos impulsivo”;
- o “me reduce la ansiedad”.
Estas experiencias no deben descartarse.
Pero debemos averiguar qué síntoma está mejorando realmente.
Una persona puede tener TDAH y, además:
- insomnio;
- ansiedad;
- estrés;
- irritabilidad;
- dolor;
- depresión;
- o efectos adversos de su medicación.
Si cannabis mejora uno de estos problemas, el paciente puede percibir una mejoría global aunque los síntomas nucleares del TDAH no hayan mejorado.
Sentirse más tranquilo no es lo mismo que concentrarse mejor
Esta distinción es especialmente importante.
Imaginemos una persona con:
- hiperactividad mental;
- inquietud;
- ansiedad;
- dificultad para desconectar;
- y problemas para dormir.
Después de utilizar cannabis puede sentirse considerablemente más tranquila.
Puede interpretar esa sensación como:
“mi TDAH está mejor”.
Pero para saber si realmente han mejorado los síntomas nucleares habría que valorar también:
- atención sostenida;
- memoria de trabajo;
- organización;
- capacidad de planificación;
- control inhibitorio;
- productividad;
- errores;
- rendimiento laboral o académico;
- y funcionamiento cotidiano.
El THC puede producir relajación y, al mismo tiempo, deteriorar temporalmente algunas de estas funciones cognitivas.
Por ello, la percepción subjetiva y el rendimiento objetivo pueden no avanzar en la misma dirección.
THC y TDAH
El tetrahidrocannabinol (THC) es el principal cannabinoide responsable de los efectos psicoactivos del cannabis.
Actúa principalmente sobre los receptores CB1 del sistema nervioso central.
Dependiendo de:
- dosis;
- tolerancia;
- composición del producto;
- frecuencia de consumo;
- características individuales;
- y contexto,
puede producir efectos muy diferentes.
Algunas personas experimentan:
- relajación;
- reducción subjetiva de la inquietud;
- somnolencia;
- sensación de desaceleración mental;
- o mejoría temporal del estado de ánimo.
Pero también puede producir:
- problemas de atención;
- alteraciones de memoria;
- menor velocidad de procesamiento;
- dificultades de coordinación;
- ansiedad;
- paranoia;
- somnolencia;
- y deterioro del rendimiento.
Estos efectos son especialmente relevantes en una enfermedad cuyos síntomas ya afectan a atención, memoria de trabajo y funciones ejecutivas.
¿Y el CBD?
El cannabidiol (CBD) presenta un perfil farmacológico diferente.
No produce la intoxicación característica del THC.
Se investiga en diferentes áreas relacionadas con:
- ansiedad;
- sueño;
- inflamación;
- actividad neuronal;
- y determinadas enfermedades neurológicas y psiquiátricas.
Sin embargo, actualmente no existe evidencia clínica suficiente para considerar CBD aislado un tratamiento eficaz del TDAH.
Si una persona con TDAH experimenta mejoría de ansiedad o sueño utilizando CBD, esto puede resultar clínicamente relevante.
Pero debe diferenciarse:
tratar un síntoma asociado al TDAH no equivale necesariamente a tratar el propio TDAH.
¿Se ha estudiado THC y CBD como tratamiento del TDAH?
Sí, aunque la investigación clínica directa es muy limitada.
Uno de los estudios más conocidos fue el ensayo EMA-C, realizado en adultos con TDAH.
Se estudió un medicamento cannabinoide en spray que contenía THC y CBD y se comparó con placebo.
Participaron 30 adultos.
El estudio evaluó rendimiento cognitivo y síntomas relacionados con TDAH.
El resultado principal no mostró una diferencia estadísticamente significativa entre cannabinoides y placebo.
Se observaron algunas señales favorables en determinados resultados secundarios relacionados con hiperactividad/impulsividad, pero el estudio era pequeño y estos hallazgos no son suficientes para establecer eficacia.
Fuente científica
Cooper RE, Williams E, Seegobin S, Tye C, Kuntsi J, Asherson P.
Cannabinoids in attention-deficit/hyperactivity disorder: A randomised-controlled trial.
European Neuropsychopharmacology. 2017;27(8):795-808.
Por tanto, este estudio no permite recomendar THC/CBD como tratamiento establecido del TDAH.
¿Qué dicen las revisiones científicas?
Cuando se analiza conjuntamente la literatura disponible, la evidencia continúa siendo insuficiente.
Una revisión sistemática publicada en 2023 analizó 39 estudios sobre cannabis y TDAH.
Los investigadores encontraron que la relación entre cannabis y síntomas de TDAH era compleja.
Una parte de los pacientes refería subjetivamente beneficios, pero la mayoría de los estudios que evaluaban síntomas y funcionamiento no demostraban una mejoría clara atribuible al cannabis.
Además, solo existía un ensayo clínico aleatorizado directamente dirigido a estudiar cannabinoides como tratamiento del TDAH.
Los autores concluyeron que la evidencia disponible no permite recomendar cannabis para personas con TDAH.
Consultar revisión científica en PubMed
Cannabis y funciones cognitivas
Este aspecto merece especial atención.
THC puede afectar de forma aguda a funciones como:
- atención;
- memoria a corto plazo;
- memoria de trabajo;
- tiempo de reacción;
- aprendizaje;
- coordinación;
- y capacidad para realizar tareas complejas.
La intensidad depende de numerosos factores.
Una persona con tolerancia puede percibir menos estos efectos que alguien que consume ocasionalmente.
Pero sentirse menos afectado no significa necesariamente que no exista ningún efecto sobre el rendimiento.
Por ello, cuando una persona con TDAH utiliza cannabis para “concentrarse”, conviene valorar objetivamente si realmente:
- termina más tareas;
- comete menos errores;
- se organiza mejor;
- mantiene mejor la atención;
- procrastina menos;
- o mejora su funcionamiento.
El papel del sueño
Aquí puede existir una situación diferente.
Los problemas de sueño son frecuentes en personas con TDAH.
Puede haber:
- dificultad para desconectar;
- retraso en el inicio del sueño;
- horarios irregulares;
- despertares;
- o sueño insuficiente.
Dormir mal puede empeorar al día siguiente:
- atención;
- impulsividad;
- irritabilidad;
- memoria;
- y regulación emocional.
Una persona puede utilizar cannabis por la noche, dormir mejor y percibir al día siguiente una mejoría global.
En ese caso debemos distinguir entre:
efecto directo sobre el TDAH
y
mejoría indirecta porque ha mejorado el sueño.
Ambas pueden ser clínicamente relevantes, pero no significan lo mismo.
Ansiedad y TDAH
Ansiedad y TDAH pueden coexistir.
Además, las propias dificultades del TDAH pueden generar:
- estrés;
- frustración;
- sensación de fracaso;
- sobrecarga;
- problemas laborales;
- dificultades académicas;
- y conflictos personales.
Algunas personas utilizan cannabis precisamente para reducir esa activación emocional.
Pero THC puede producir respuestas diferentes según la persona y la dosis.
Puede generar relajación, pero también:
- ansiedad;
- taquicardia;
- pensamientos desagradables;
- paranoia;
- o ataques de pánico.
Por ello, no debe utilizarse el diagnóstico de ansiedad asociada al TDAH como argumento automático para recomendar cannabis rico en THC.
Cannabis y regulación emocional
Muchas personas adultas con TDAH describen dificultades para:
- tolerar frustraciones;
- detener reacciones impulsivas;
- regular irritabilidad;
- controlar cambios emocionales;
- o recuperarse después de situaciones de estrés.
Algunas personas perciben que cannabis reduce esta intensidad.
Esto puede explicar parte de la sensación subjetiva de mejoría.
Sin embargo, si el cannabis se convierte en la única herramienta disponible para regular emociones, puede aparecer progresivamente un patrón problemático.
Por ello conviene preguntarse:
¿el cannabis está ampliando la capacidad de la persona para funcionar o se está convirtiendo en algo que necesita para poder sentirse normal?
TDAH y riesgo de consumo problemático
Este es uno de los puntos que más debemos vigilar.
Las personas con TDAH presentan una mayor vulnerabilidad a determinados trastornos por consumo de sustancias.
Esto también se observa con cannabis.
Un metaanálisis publicado en 2024 encontró una prevalencia estimada de trastorno por consumo de cannabis (CUD) de aproximadamente:
- 19,2% en el momento evaluado;
- y 26,9% a lo largo de la vida
en poblaciones con TDAH.
Además, las personas con TDAH presentaron aproximadamente 2,9 veces más riesgo de trastorno por consumo de cannabis que los grupos de comparación.
Consultar metaanálisis en PubMed
Esto no significa que toda persona con TDAH que utilice cannabis vaya a desarrollar dependencia.
Pero sí significa que el patrón de consumo debe formar parte del seguimiento.
¿Cómo reconocer que el consumo empieza a ser problemático?
Algunas señales que justifican revisar el tratamiento son:
- necesidad progresiva de aumentar la cantidad;
- consumo cada vez más frecuente;
- utilizar cannabis desde primera hora del día;
- dificultad para realizar actividades sin consumir;
- pérdida de control sobre la cantidad;
- utilizarlo aunque esté produciendo problemas;
- dificultades para reducir el consumo;
- irritabilidad o alteraciones del sueño al dejarlo;
- abandono de actividades;
- o deterioro académico, laboral o social.
También puede desarrollarse tolerancia, especialmente con THC.
Más información:
Tolerancia al cannabis y efectos del THC — Medican Map
Cannabis en adolescentes con TDAH
Aquí la precaución debe ser considerablemente mayor.
TDAH comienza durante el desarrollo y muchos diagnósticos se realizan durante infancia o adolescencia.
Pero el hecho de que un adolescente tenga TDAH no convierte al cannabis en una opción terapéutica recomendada.
Durante estas etapas el cerebro continúa desarrollándose.
Además, comenzar a consumir cannabis de forma frecuente a edades tempranas se asocia a mayores riesgos relacionados con:
- cognición;
- salud mental;
- rendimiento académico;
- y desarrollo de patrones problemáticos de consumo.
Por ello, el cannabis no debería plantearse como tratamiento rutinario del TDAH en niños o adolescentes.
Estos casos requieren valoración especializada.
¿Puede sustituir al metilfenidato o a otros tratamientos?
Actualmente no existe evidencia suficiente para recomendar sustituir tratamientos establecidos para TDAH por cannabis.
Entre los tratamientos farmacológicos utilizados pueden encontrarse:
- metilfenidato;
- lisdexanfetamina;
- otros estimulantes;
- atomoxetina;
- y otros tratamientos según el paciente.
Estos medicamentos cuentan con una base de evidencia considerablemente mayor para tratar los síntomas nucleares del TDAH.
Un metaanálisis publicado en 2024 encontró que el metilfenidato producía mejoras frente a placebo en diferentes medidas relacionadas con:
- atención;
- inhibición;
- tiempo de reacción;
- y memoria de trabajo.
Atomoxetina también mostró beneficios sobre determinadas funciones ejecutivas.
Consultar metaanálisis en PubMed
Esto no significa que todos los pacientes deban utilizar medicación.
Significa que no podemos presentar cannabis como una alternativa equivalente cuya eficacia haya sido demostrada de la misma manera.
¿Y si la medicación produce efectos adversos?
Esta situación sí merece una valoración individual.
Algunas personas pueden experimentar con determinados tratamientos:
- pérdida de apetito;
- insomnio;
- ansiedad;
- cambios de humor;
- molestias digestivas;
- aumento de frecuencia cardíaca;
- u otros efectos.
La solución no debería ser abandonar el tratamiento y sustituirlo directamente por cannabis.
Puede valorarse:
- modificar dosis;
- cambiar horario;
- cambiar medicamento;
- utilizar otra estrategia terapéutica;
- tratar específicamente el efecto adverso;
- o revisar completamente el diagnóstico y tratamiento.
Si una persona utiliza cannabinoides para controlar un problema asociado, debe evaluarse el balance entre beneficio y riesgo.
Cannabis y medicamentos para el TDAH
El uso simultáneo de cannabis y otros medicamentos debe valorarse individualmente.
THC puede producir:
- taquicardia;
- ansiedad;
- cambios en presión arterial;
- alteraciones cognitivas;
- y somnolencia.
Algunos medicamentos utilizados para TDAH también pueden modificar:
- frecuencia cardíaca;
- presión arterial;
- sueño;
- apetito;
- o ansiedad.
Además, CBD puede afectar enzimas implicadas en el metabolismo de diferentes medicamentos.
Por ello, cuando una persona utiliza tratamiento farmacológico y cannabis simultáneamente conviene revisar:
- medicamento;
- dosis;
- cannabinoides utilizados;
- frecuencia;
- efectos cardiovasculares;
- sueño;
- ansiedad;
- y posibles interacciones.
Más información:
Interacciones farmacológicas entre cannabis y medicamentos — Medican Map
¿Cómo evaluar si el cannabis realmente está ayudando?
Cuando una persona con TDAH ya utiliza cannabis y considera que le ayuda, una estrategia útil es transformar esa percepción en objetivos observables.
Antes de consumir podemos preguntarnos:
- ¿Cuánto me cuesta iniciar una tarea?
- ¿Cuántas tareas termino?
- ¿Cuántos errores cometo?
- ¿Cuánto procrastino?
- ¿Cómo duermo?
- ¿Cómo está mi ansiedad?
- ¿Cómo está mi irritabilidad?
- ¿Cómo funciona mi memoria?
- ¿Cómo está mi rendimiento laboral o académico?
- ¿Cuánto cannabis necesito?
Después podemos revisar estas mismas variables.
Puede aparecer una situación interesante:
Ansiedad: mejora
Sueño: mejora
Inquietud: mejora
Atención: igual
Memoria: empeora
Eso permite comprender mucho mejor qué está haciendo realmente el cannabis.
El tratamiento del TDAH debe ser integral
El tratamiento no se limita necesariamente a medicación.
Dependiendo de cada persona puede incluir:
- educación sobre el TDAH;
- tratamiento farmacológico;
- psicoterapia;
- estrategias de organización;
- entrenamiento de funciones ejecutivas;
- higiene del sueño;
- ejercicio;
- manejo de ansiedad;
- estructura de rutinas;
- y adaptación del entorno académico o laboral.
El objetivo es mejorar el funcionamiento global, no simplemente reducir momentáneamente la sensación de inquietud.
¿Puede ayudarme el cannabis medicinal con el TDAH?
Actualmente no existe evidencia científica suficiente para recomendar cannabis como tratamiento de los síntomas nucleares del TDAH.
El pequeño ensayo clínico realizado con THC:CBD no demostró una mejoría significativa en su variable principal y las revisiones actuales no permiten establecer eficacia terapéutica.
Sin embargo, algunas personas con TDAH utilizan cannabis y perciben mejorías en aspectos como:
- inquietud;
- sueño;
- ansiedad;
- irritabilidad;
- o regulación emocional.
Estas experiencias pueden ser reales para el paciente y deben evaluarse.
La cuestión es determinar qué está mejorando, qué puede estar empeorando y si el balance global es favorable.
También debe prestarse especial atención a:
- frecuencia de consumo;
- tolerancia;
- dependencia;
- función cognitiva;
- edad;
- antecedentes psiquiátricos;
- y tratamientos concomitantes.
En Medican Map puedes consultar con profesionales de la salud para valorar de forma individualizada tu situación, especialmente si ya utilizas cannabis, tomas medicación para el TDAH o estás planteándote modificar tu tratamiento.
Fuentes y evidencia científica
1. Ensayo clínico de cannabinoides en adultos con TDAH
Cooper RE, Williams E, Seegobin S, Tye C, Kuntsi J, Asherson P.
Cannabinoids in attention-deficit/hyperactivity disorder: A randomised-controlled trial.
European Neuropsychopharmacology. 2017;27(8):795-808.
El pequeño ensayo estudió un medicamento THC:CBD en 30 adultos. No encontró una diferencia estadísticamente significativa en el resultado principal, aunque aparecieron algunas señales en resultados secundarios.
2. Revisión sobre cannabis y TDAH
Evaluation of Efficacy of Cannabis Use in Patients With Attention Deficit Hyperactivity Disorder: A Systematic Review.
La revisión analizó 39 estudios y concluyó que la evidencia disponible no permite recomendar cannabis como tratamiento del TDAH.
3. TDAH y trastorno por consumo de cannabis
Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2024 encontró una prevalencia elevada de trastorno por consumo de cannabis entre personas con TDAH y un riesgo significativamente superior respecto a poblaciones de comparación.
Consultar metaanálisis en PubMed
4. Tratamientos farmacológicos y función cognitiva en TDAH
Un metaanálisis de ensayos controlados encontró beneficios de tratamientos establecidos, como metilfenidato y atomoxetina, sobre diferentes dominios cognitivos y ejecutivos.
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Interacciones farmacológicas entre cannabis y medicamentos
Especialmente importante cuando el paciente utiliza tratamiento para TDAH, antidepresivos, ansiolíticos u otros medicamentos.
Tolerancia al cannabis y efectos del THC
Especialmente relevante para personas con TDAH que ya utilizan cannabis de manera habitual.
Cómo funciona el Sistema Endocannabinoide
Cannabis y ansiedad: evidencia sobre CBD y THC
Útil cuando el paciente identifica la ansiedad, y no la atención, como el principal síntoma que intenta controlar.
Cómo empezar un tratamiento con cannabis medicinal
Solo cuando exista una indicación clínica adecuada; no debe interpretarse como una recomendación de iniciar cannabis para TDAH.
Importante
La información de esta página tiene carácter educativo y no sustituye una valoración médica, psiquiátrica o psicológica.
Actualmente, el cannabis no es un tratamiento establecido para el TDAH y la evidencia disponible no permite recomendar THC, CBD o combinaciones de cannabinoides para tratar sus síntomas nucleares.
Algunas personas pueden experimentar mejorías subjetivas en inquietud, sueño, ansiedad o regulación emocional. Estas mejorías deben diferenciarse de los efectos sobre atención, memoria, organización y funciones ejecutivas.
El THC puede afectar precisamente algunas de estas funciones cognitivas.
Además, las personas con TDAH presentan una mayor vulnerabilidad al trastorno por consumo de cannabis, por lo que la frecuencia, tolerancia, necesidad creciente de consumir y repercusión sobre la vida cotidiana deben formar parte del seguimiento.
En niños y adolescentes debe extremarse la precaución y no debe plantearse cannabis como tratamiento rutinario del TDAH.
Los tratamientos prescritos, incluidos metilfenidato, lisdexanfetamina, atomoxetina u otros medicamentos, no deben suspenderse o sustituirse por cannabis sin supervisión profesional.
El objetivo debe ser siempre mejorar el funcionamiento global de la persona: atención, organización, sueño, regulación emocional, autonomía, relaciones y calidad de vida, y no únicamente producir una sensación temporal de calma.