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Anorexia y caquexia

Anorexia y caquexia

Cannabis medicinal, apetito y pérdida de peso

La pérdida de apetito y la pérdida involuntaria de peso pueden aparecer en numerosas enfermedades y situaciones clínicas. Cuando esta pérdida de peso es importante y se acompaña de disminución de masa muscular, debilidad y deterioro general, puede desarrollarse un cuadro conocido como caquexia.

La caquexia puede aparecer asociada a enfermedades como el cáncer, VIH/SIDA, EPOC y otras patologías crónicas o debilitantes.

El cannabis y algunos de sus cannabinoides, especialmente el THC, se han estudiado por su capacidad para modular el apetito y la ingesta de alimentos a través del Sistema Endocannabinoide.

Sin embargo, es importante diferenciar estas situaciones de la anorexia nerviosa, que es un trastorno de la conducta alimentaria complejo y requiere un abordaje médico y psicológico especializado.


El Sistema Endocannabinoide y la regulación del apetito

El Sistema Endocannabinoide participa en numerosos procesos relacionados con la homeostasis del organismo, entre ellos la regulación del apetito, la ingesta de alimentos, el metabolismo y los mecanismos de recompensa relacionados con la alimentación.

Los receptores cannabinoides, especialmente CB1, están presentes en áreas del sistema nervioso implicadas en el control del hambre y la alimentación.

El THC actúa como agonista parcial de los receptores CB1 y puede aumentar el apetito en determinadas circunstancias. Este mecanismo ayuda a explicar uno de los efectos más conocidos del cannabis: el aumento de la sensación de hambre.

La investigación también ha encontrado alteraciones del Sistema Endocannabinoide en personas con trastornos de la conducta alimentaria. Un estudio mediante PET realizado en 14 mujeres con anorexia nerviosa y 16 con bulimia nerviosa encontró cambios en la disponibilidad de receptores CB1 en determinadas regiones cerebrales, lo que apoya la participación del Sistema Endocannabinoide en estos trastornos.

👉 Fuente científica:
Brain Type 1 Cannabinoid Receptor Availability in Patients with Anorexia and Bulimia Nervosa. Biological Psychiatry, 2011.
https://doi.org/10.1016/j.biopsych.2011.05.010

Estos hallazgos ayudan a comprender los mecanismos biológicos implicados, pero no demuestran por sí mismos que administrar cannabis sea un tratamiento eficaz para la anorexia nerviosa.


Cannabis medicinal y caquexia

La utilización de cannabinoides para estimular el apetito cuenta con décadas de investigación clínica.

El dronabinol, una forma farmacológica de THC, se ha estudiado especialmente en personas con pérdida de apetito y peso asociada a enfermedades debilitantes.

Los estudios realizados en diferentes poblaciones han obtenido resultados variables, por lo que el cannabis medicinal no debe considerarse una solución universal para la pérdida de apetito o la caquexia.

La enfermedad de base, el estado general del paciente, la causa de la pérdida de peso, los tratamientos utilizados y la respuesta individual son factores fundamentales.


Cannabis, cáncer y pérdida de apetito

La pérdida de apetito y la caquexia pueden aparecer en pacientes con cáncer avanzado como consecuencia de la propia enfermedad, de alteraciones metabólicas y de los tratamientos recibidos.

Los cannabinoides se han investigado como posibles estimulantes del apetito en este contexto.

Un estudio fase II publicado en 1994 evaluó THC en pacientes con anorexia asociada a cáncer avanzado. De los 18 pacientes evaluables, 13 comunicaron una mejoría del apetito.

👉 Fuente científica:
Nelson K, Walsh D, Deeter P, Sheehan F. A phase II study of delta-9-tetrahydrocannabinol for appetite stimulation in cancer-associated anorexia. Journal of Palliative Care, 1994.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/8035251/

Sin embargo, estudios posteriores de mayor tamaño no han confirmado de forma clara este beneficio.

Un ensayo multicéntrico, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo publicado en 2006 estudió a pacientes con cáncer avanzado y síndrome de anorexia-caquexia. Comparó un extracto de cannabis, THC y placebo durante seis semanas.

El estudio no encontró diferencias significativas entre los tres grupos en apetito ni calidad de vida a las dosis estudiadas.

👉 Fuente científica:
Strasser F, et al. Comparison of orally administered cannabis extract and delta-9-tetrahydrocannabinol in treating patients with cancer-related anorexia-cachexia syndrome: a multicenter, phase III, randomized, double-blind, placebo-controlled clinical trial. Journal of Clinical Oncology, 2006.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16849753/

Estos resultados muestran por qué es importante valorar conjuntamente toda la evidencia: algunos pacientes y estudios han mostrado mejoría del apetito, mientras que ensayos controlados de mayor tamaño no han encontrado una ventaja clara frente a placebo.


Pérdida de apetito en VIH/SIDA y otras enfermedades crónicas

El THC y el dronabinol también se han investigado históricamente en personas con pérdida de apetito asociada a VIH/SIDA.

Algunos estudios observaron aumento del apetito y estabilización o mejora del peso en determinados pacientes, y esta línea de investigación contribuyó al desarrollo del dronabinol como medicamento para indicaciones específicas en algunos países.

También se ha estudiado la utilización de cannabinoides en otras enfermedades crónicas en las que aparecen pérdida de apetito y peso.

La posible utilidad debe valorarse siempre según la enfermedad responsable de la pérdida de apetito y las características del paciente.


Alzheimer y rechazo de alimentos

La pérdida de apetito, el rechazo de alimentos y la pérdida de peso también pueden aparecer en fases avanzadas de determinadas enfermedades neurodegenerativas.

Existen pequeños estudios históricos en pacientes con enfermedad de Alzheimer que investigaron THC/dronabinol en relación con el apetito, el peso y determinados síntomas conductuales.

Estos datos deben interpretarse con prudencia debido al reducido tamaño de las muestras.

En estos casos, el objetivo estudiado era principalmente el control de determinados síntomas, no el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer.


Cannabis y anorexia nerviosa

La anorexia nerviosa es muy diferente de la pérdida de apetito asociada a una enfermedad.

Se trata de un trastorno de la conducta alimentaria complejo en el que intervienen factores psicológicos, neurobiológicos, conductuales y sociales. Puede provocar una pérdida importante de peso y complicaciones médicas graves.

El Sistema Endocannabinoide ha despertado interés científico porque participa en la regulación del apetito, la recompensa, el estado emocional y otros procesos relacionados con la alimentación.

Esto ha llevado a investigar si la modulación de este sistema podría tener alguna utilidad terapéutica.


THC y anorexia nerviosa: ¿qué sabemos?

Existe investigación clínica preliminar sobre THC en personas con anorexia nerviosa, pero la evidencia disponible es todavía muy limitada.

Un estudio piloto publicado en 2017 evaluó dosis bajas de THC oral en nueve mujeres adultas con anorexia nerviosa crónica.

Las participantes recibieron 1 mg diario de THC durante una semana y 2 mg diarios durante las tres semanas siguientes.

Los investigadores encontraron mejorías en algunas variables psicológicas autoinformadas, entre ellas aspectos relacionados con el cuidado corporal, sensación de ineficacia, ascetismo y depresión.

Sin embargo, no se observaron cambios significativos en el índice de masa corporal (IMC).

Debido al reducido número de participantes y al diseño del estudio, estos resultados deben considerarse preliminares.

Los propios investigadores plantearon continuar estudiando el THC como posible complemento de otros tratamientos.

👉 Fuente científica:
Avraham Y, Latzer Y, Hasid D, Berry EM. The Impact of Δ9-THC on the Psychological Symptoms of Anorexia Nervosa: A Pilot Study. Israel Journal of Psychiatry, 2017.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29735812/

Por tanto, actualmente no existe evidencia suficiente para considerar el THC un tratamiento establecido de la anorexia nerviosa.


Investigación en animales sobre anorexia y cannabinoides

Otra línea de investigación ha estudiado el Sistema Endocannabinoide utilizando modelos animales de anorexia basada en actividad.

Un estudio publicado en el British Journal of Pharmacology en 2017 investigó THC y otro agonista de los receptores CB1/CB2 en ratas sometidas a un modelo experimental de anorexia basada en actividad.

Los cannabinoides estudiados redujeron la pérdida de peso corporal y la hiperactividad física en estos animales. También se observaron modificaciones en la señalización de leptina y en los niveles de corticosterona.

👉 Fuente científica:
Scherma M, et al. Cannabinoid CB1/CB2 receptor agonists attenuate hyperactivity and body weight loss in a rat model of activity-based anorexia. British Journal of Pharmacology, 2017.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28561272/

Estos resultados son interesantes para comprender la participación del Sistema Endocannabinoide en la anorexia, pero se trata de investigación preclínica realizada en animales.

No puede concluirse a partir de ella que el mismo tratamiento produzca esos resultados en personas con anorexia nerviosa.


¿Puede utilizarse cannabis medicinal para la anorexia o la caquexia?

La respuesta depende fundamentalmente de qué está provocando la pérdida de apetito o de peso.

No es lo mismo:

  • una persona con pérdida de apetito relacionada con una enfermedad crónica;

  • un paciente con síndrome de anorexia-caquexia asociado al cáncer;

  • una persona con pérdida de peso relacionada con un tratamiento;

  • que una persona diagnosticada de anorexia nerviosa.

En determinadas situaciones clínicas, el THC o medicamentos cannabinoides se han utilizado o investigado como parte de estrategias destinadas a estimular el apetito o controlar determinados síntomas.

Sin embargo, la respuesta varía entre pacientes y entre enfermedades.

Antes de valorar cannabis medicinal es importante conocer:

  • la causa de la pérdida de apetito o peso;

  • el diagnóstico y la enfermedad de base;

  • la evolución del peso y del estado nutricional;

  • los tratamientos actuales;

  • otros medicamentos que esté tomando el paciente;

  • posibles interacciones;

  • antecedentes médicos y psiquiátricos;

  • experiencia previa con cannabis;

  • y los objetivos concretos del tratamiento.

En personas con anorexia nerviosa es especialmente importante contar con un abordaje especializado en salud mental y trastornos de la conducta alimentaria.


Dosificación y seguridad

No existe una dosis universal de cannabis medicinal válida para todas las personas con pérdida de apetito o caquexia.

Los estudios científicos han utilizado diferentes dosis y preparados de THC, pero estas cantidades corresponden a protocolos de investigación concretos y no deben trasladarse automáticamente a un paciente.

La respuesta a los cannabinoides puede variar considerablemente según edad, peso, enfermedad, tolerancia previa, vía de administración, concentración del preparado y otros medicamentos utilizados.

El THC puede producir efectos adversos como:

  • mareo;

  • somnolencia;

  • hipotensión;

  • ansiedad;

  • alteraciones cognitivas;

  • desorientación;

  • y efectos psicoactivos no deseados.

También pueden existir interacciones con otros medicamentos.

Por ello, cuando se utiliza cannabis medicinal debe buscarse un tratamiento individualizado y supervisado, especialmente en pacientes con enfermedades graves, personas mayores, pacientes oncológicos o personas que reciben múltiples medicamentos.


La importancia del seguimiento médico

Una pérdida importante, rápida o inexplicada de peso siempre merece una valoración sanitaria.

Estimular el apetito no significa necesariamente tratar la causa que está provocando la pérdida de peso.

Cuando se plantea utilizar cannabis medicinal, el profesional debe valorar tanto la posible utilidad de los cannabinoides como sus riesgos, contraindicaciones, interacciones y alternativas disponibles.

En Medican Map puedes consultar con profesionales de la salud con formación en cannabis medicinal para estudiar tu situación de forma individualizada.

El objetivo no es simplemente recomendar cannabis, sino determinar si puede tener sentido en tu caso, qué riesgos existen y cómo podría integrarse responsablemente dentro del resto del tratamiento.


Fuentes y evidencia científica

1. THC y síntomas psicológicos de la anorexia nerviosa — estudio piloto en humanos
Avraham Y, Latzer Y, Hasid D, Berry EM. The Impact of Δ9-THC on the Psychological Symptoms of Anorexia Nervosa: A Pilot Study. Isr J Psychiatry. 2017;54(3):44-51.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29735812/

2. Cannabinoides y anorexia basada en actividad — estudio preclínico en ratas
Scherma M, et al. Cannabinoid CB1/CB2 receptor agonists attenuate hyperactivity and body weight loss in a rat model of activity-based anorexia. Br J Pharmacol. 2017;174(16):2682-2695.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28561272/
https://doi.org/10.1111/bph.13892

3. Receptores CB1 en anorexia y bulimia nerviosa — estudio PET en humanos
Gérard N, et al. Brain Type 1 Cannabinoid Receptor Availability in Patients with Anorexia and Bulimia Nervosa. Biological Psychiatry. 2011;70(8):777-784.
https://doi.org/10.1016/j.biopsych.2011.05.010

4. THC y estimulación del apetito en anorexia asociada a cáncer — estudio fase II
Nelson K, Walsh D, Deeter P, Sheehan F. A phase II study of delta-9-tetrahydrocannabinol for appetite stimulation in cancer-associated anorexia. J Palliat Care. 1994;10(1):14-18.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/8035251/
https://doi.org/10.1177/082585979401000105

5. Cannabis, THC y síndrome de anorexia-caquexia asociado al cáncer — ensayo fase III controlado con placebo
Strasser F, et al. Comparison of orally administered cannabis extract and delta-9-tetrahydrocannabinol in treating patients with cancer-related anorexia-cachexia syndrome. J Clin Oncol. 2006;24(21):3394-3400.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16849753/
https://doi.org/10.1200/JCO.2005.05.1847


Importante

La información de esta página tiene carácter educativo y no sustituye una valoración médica.

La evidencia sobre cannabis medicinal varía considerablemente dependiendo de la causa de la pérdida de apetito y de la enfermedad estudiada.

Existe investigación clínica sobre THC y estimulación del apetito en determinadas enfermedades, pero los resultados no son uniformes. En anorexia nerviosa, la evidencia clínica disponible continúa siendo especialmente limitada.

El cannabis medicinal debe considerarse, cuando proceda, como una posible herramienta complementaria dentro de un abordaje terapéutico más amplio y siempre valorando individualmente beneficios, riesgos y alternativas.