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Parkinson

Enfermedad neurodegenerativa

Cannabis medicinal, CBD, THC y enfermedad de Parkinson: síntomas motores, dolor, sueño, ansiedad y evidencia científica

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta principalmente a los circuitos cerebrales implicados en el control del movimiento.

Se caracteriza especialmente por síntomas como:

  • lentitud de movimientos o bradicinesia;
  • rigidez muscular;
  • temblor, especialmente en reposo;
  • alteraciones de la marcha;
  • problemas de equilibrio;
  • y, con el tiempo, diferentes grados de limitación funcional.

Sin embargo, Parkinson no es únicamente una enfermedad del movimiento.

También pueden aparecer numerosos síntomas no motores, entre ellos:

  • dolor;
  • trastornos del sueño;
  • ansiedad;
  • depresión;
  • fatiga;
  • estreñimiento;
  • alteraciones cognitivas;
  • cambios en el olfato;
  • problemas urinarios;
  • hipotensión;
  • y, en algunos pacientes, alucinaciones o síntomas psicóticos.

Durante los últimos años ha aumentado considerablemente el interés por estudiar cannabis, THC, CBD y otros cannabinoides para tratar algunos de estos síntomas.

La evidencia actual, sin embargo, obliga a realizar una distinción importante:

los cannabinoides no han demostrado una mejoría consistente de los síntomas motores principales del Parkinson ni de la gravedad global de la enfermedad.

En cambio, determinados estudios han encontrado señales de posible utilidad para síntomas no motores concretos, especialmente ansiedad y problemas nocturnos con nabilona.

¿Qué ocurre en el cerebro en la enfermedad de Parkinson?

Uno de los principales cambios asociados a Parkinson es la degeneración progresiva de determinadas neuronas productoras de dopamina, especialmente en una región cerebral denominada sustancia negra.

Estas neuronas participan en circuitos de los ganglios basales, fundamentales para:

  • iniciar movimientos;
  • regular su velocidad;
  • coordinar patrones motores;
  • y conseguir movimientos fluidos.

A medida que disminuye la señal dopaminérgica, aparecen dificultades para controlar correctamente el movimiento.

Pero la enfermedad también afecta a otros sistemas cerebrales, lo que ayuda a explicar la enorme diversidad de síntomas no motores.

Síntomas motores

Los síntomas motores clásicos de Parkinson incluyen:

Bradicinesia

Es la lentitud para iniciar y ejecutar movimientos.

Puede manifestarse como:

  • dificultad para levantarse;
  • menor velocidad al caminar;
  • pérdida de movimientos automáticos;
  • letra progresivamente más pequeña;
  • dificultades al vestirse;
  • o menor expresividad facial.

La bradicinesia es uno de los elementos centrales del diagnóstico.

Rigidez

Los músculos pueden presentar una resistencia aumentada al movimiento.

La persona puede experimentar:

  • sensación de cuerpo rígido;
  • dolor;
  • dificultad para girarse en la cama;
  • menor amplitud de movimiento;
  • o problemas para caminar.

La rigidez de Parkinson no es exactamente igual a la espasticidad, que aparece en otras enfermedades neurológicas.

Temblor

El temblor característico suele aparecer principalmente en reposo.

Puede afectar:

  • manos;
  • brazos;
  • piernas;
  • mandíbula;
  • u otras zonas.

No todas las personas con Parkinson presentan temblor.

Alteraciones de la marcha

Con la progresión pueden aparecer:

  • pasos pequeños;
  • dificultad para iniciar la marcha;
  • disminución del balanceo de los brazos;
  • bloqueos o freezing;
  • problemas al girar;
  • e inestabilidad.

Síntomas no motores

En muchos pacientes, estos síntomas tienen un impacto sobre la calidad de vida igual o incluso mayor que los motores.

Pueden aparecer:

  • ansiedad;
  • depresión;
  • dolor;
  • insomnio;
  • somnolencia;
  • pesadillas;
  • estreñimiento;
  • fatiga;
  • problemas cognitivos;
  • apatía;
  • alteraciones urinarias;
  • disfunción sexual;
  • hipotensión ortostática;
  • y alteraciones perceptivas.

Precisamente aquí se concentra buena parte del interés actual por los cannabinoides.

El Sistema Endocannabinoide y Parkinson

El Sistema Endocannabinoide (SEC) es una red de señalización presente en todo el organismo y especialmente abundante en el sistema nervioso.

Está formado principalmente por:

  • anandamida;
  • 2-AG;
  • receptores cannabinoides como CB1 y CB2;
  • y enzimas encargadas de producir y degradar estas moléculas.

Los receptores CB1 se encuentran en gran cantidad en regiones relacionadas con el control motor, incluidos los ganglios basales.

Además, el Sistema Endocannabinoide interactúa con diferentes sistemas de neurotransmisión, incluido el dopaminérgico.

Esta relación proporciona una base biológica para estudiar cannabinoides en Parkinson.

Sin embargo:

que el SEC participe en los circuitos afectados por Parkinson no significa que administrar cannabis restaure la dopamina ni detenga la enfermedad.

¿Puede el cannabis frenar la progresión del Parkinson?

Actualmente no existe evidencia clínica suficiente para afirmar que:

  • cannabis;
  • THC;
  • CBD;
  • nabilona;
  • u otros cannabinoides

frenen la neurodegeneración o modifiquen la progresión de la enfermedad de Parkinson.

Existe investigación experimental sobre posibles propiedades:

  • antioxidantes;
  • antiinflamatorias;
  • neuroprotectoras;
  • y moduladoras de determinados mecanismos celulares.

Pero los resultados preclínicos no deben trasladarse automáticamente a la práctica clínica.

Por tanto, el uso de cannabinoides en Parkinson debe plantearse actualmente como tratamiento sintomático, no como tratamiento curativo o modificador de la enfermedad.

¿Qué dicen los estudios sobre los síntomas motores?

Esta es una de las cuestiones más importantes.

Algunos pacientes que utilizan cannabis comunican subjetivamente mejorías en:

  • temblor;
  • rigidez;
  • bradicinesia;
  • o movilidad.

Estas experiencias han impulsado la investigación.

Sin embargo, cuando se analizan los ensayos clínicos controlados, los resultados son mucho menos favorables.

Una revisión sistemática centrada en cannabinoides y síntomas motores encontró que los estudios observacionales tendían a comunicar mejorías, mientras que los estudios controlados no demostraban una mejoría significativa global de los síntomas motores.

Una revisión de ensayos aleatorizados llegó a una conclusión similar: ninguno de los ensayos cuyo resultado principal era la función motora demostró una mejoría consistente.

Ensayo con CBD alto y THC bajo

En 2024 se publicó un ensayo aleatorizado con 61 personas con Parkinson.

Se utilizó una formulación con dosis relativamente altas de CBD y pequeñas cantidades de THC.

La dosis media final fue aproximadamente:

192 mg diarios de CBD

y

6,4 mg diarios de THC.

Los pacientes que recibieron cannabinoides mejoraron ligeramente respecto a su situación inicial.

Pero también mejoró el grupo placebo.

La diferencia entre cannabinoides y placebo no fue estadísticamente significativa en la puntuación motora principal MDS-UPDRS.

Además, algunas medidas de sueño, cognición y actividades cotidianas favorecieron incluso al placebo, y los efectos adversos leves fueron más frecuentes con cannabinoides.

Por tanto, este estudio no respalda utilizar una combinación CBD/THC como tratamiento establecido de los síntomas motores de Parkinson.

Consultar ensayo en PubMed

Metaanálisis actualizado de 2026

En 2026 se publicó una revisión sistemática y metaanálisis de ensayos aleatorizados sobre cannabinoides en Parkinson.

Se identificaron 11 ensayos clínicos aleatorizados.

Al analizar conjuntamente los resultados, los cannabinoides no mejoraron significativamente:

  • gravedad global de Parkinson;
  • examen motor;
  • experiencias motoras de la vida cotidiana;
  • ni síntomas no motores como conjunto.

Los autores señalaron, sin embargo, una posible señal específica de beneficio con nabilona para determinados síntomas no motores, que merece investigación independiente.

Esto resume bastante bien la posición actual:

no existe una eficacia global demostrada de “los cannabinoides para Parkinson”, pero algunas moléculas podrían ser útiles para síntomas concretos.

Consultar metaanálisis actualizado de 2026

Nabilona: una línea de investigación diferente

La nabilona es un cannabinoide sintético con propiedades farmacológicas similares a THC.

Ha sido estudiada especialmente para los síntomas no motores de Parkinson.

Un ensayo clínico denominado NMS-Nab incluyó inicialmente 47 pacientes con Parkinson y síntomas no motores importantes.

Los pacientes recibieron nabilona y aquellos que respondieron favorablemente pasaron posteriormente a una fase aleatorizada donde continuaban nabilona o recibían placebo.

Los resultados sugirieron un beneficio sobre los síntomas no motores, especialmente:

  • ansiedad;
  • y problemas nocturnos del sueño.

No aparecieron acontecimientos adversos graves durante la fase doble ciego.

Este es probablemente uno de los resultados más interesantes de la investigación cannabinoide actual en Parkinson.

Consultar estudio NMS-Nab en PubMed

Nabilona y seguimiento a largo plazo

Posteriormente se realizó un estudio abierto de extensión durante seis meses en pacientes que habían respondido previamente a nabilona.

Participaron 22 personas.

Entre quienes toleraron y respondieron al tratamiento se observaron mejorías mantenidas en:

  • síntomas no motores;
  • sueño global;
  • problemas nocturnos;
  • y dolor.

Sin embargo, este estudio tiene una limitación importante:

solo participaron personas que ya habían respondido favorablemente al tratamiento anterior.

Además, no existía un grupo placebo durante esta extensión.

Por tanto, los resultados son interesantes para estudiar seguridad y mantenimiento del efecto, pero no pueden utilizarse como una demostración independiente de eficacia general.

Consultar estudio de seguimiento de nabilona

Cannabis medicinal y ansiedad en Parkinson

La ansiedad es frecuente en Parkinson.

Puede aparecer:

  • de manera independiente;
  • asociada a los periodos OFF;
  • junto con depresión;
  • o relacionada con la propia evolución de la enfermedad.

Nabilona mostró precisamente una de sus señales más favorables sobre ansiedad.

CBD también ha sido estudiado en pequeños ensayos y existen datos preliminares sobre ansiedad y temblor inducido por situaciones estresantes.

Sin embargo, todavía no existe evidencia suficiente para considerar CBD un tratamiento estándar de la ansiedad asociada al Parkinson.

Además, THC puede producir el efecto contrario en algunas personas:

  • ansiedad;
  • taquicardia;
  • paranoia;
  • o inquietud.

Por tanto, la respuesta individual y la dosis son fundamentales.

Cannabis y problemas de sueño

Los trastornos del sueño son muy frecuentes en Parkinson.

Pueden incluir:

  • dificultad para dormir;
  • despertares;
  • rigidez nocturna;
  • necesidad frecuente de orinar;
  • síndrome de piernas inquietas;
  • pesadillas;
  • trastorno de conducta del sueño REM;
  • y somnolencia diurna.

El ensayo con nabilona encontró una señal favorable especialmente sobre problemas nocturnos.

Sin embargo, esto no significa que cannabis sea un tratamiento general del insomnio en Parkinson.

Debe estudiarse qué causa concretamente la alteración del sueño.

Cannabis medicinal y dolor en Parkinson

El dolor es frecuente en esta enfermedad y puede tener diferentes mecanismos.

Puede existir:

  • dolor musculoesquelético;
  • dolor asociado a rigidez;
  • dolor distónico;
  • dolor neuropático;
  • dolor relacionado con fluctuaciones;
  • o dolor de origen central.

Por ello, no existe un único “dolor del Parkinson”.

Los cannabinoides se han estudiado especialmente porque existe evidencia en otros tipos de dolor crónico.

Pero los resultados específicos en Parkinson han sido decepcionantes hasta el momento.

El ensayo de 2026 sobre dolor

En 2026 se publicó un ensayo fase II aleatorizado y controlado con placebo en 101 pacientes con Parkinson y dolor crónico.

Se utilizó un aceite oral rico en CBD con una cantidad pequeña de THC.

La dosis diaria final media fue aproximadamente:

43,9 mg de CBD

y

0,96 mg de THC.

No se encontraron diferencias significativas frente a placebo en:

  • puntuación de dolor;
  • ni otras escalas de síntomas no motores.

No aparecieron acontecimientos adversos graves.

Esto es especialmente importante porque contradice algunas expectativas generadas por estudios observacionales.

Consultar ensayo de cannabis y dolor en Parkinson

Por qué algunos pacientes sienten que mejora aunque un ensayo sea negativo

Esto puede ocurrir por varias razones.

Parkinson presenta una gran variabilidad entre pacientes.

Una persona puede experimentar:

  • menos ansiedad;
  • más relajación;
  • mejor sueño;
  • menor percepción del dolor;
  • o menor preocupación por el temblor,

y considerar globalmente que “el Parkinson está mejor”.

Eso no significa necesariamente que:

  • bradicinesia;
  • rigidez;
  • marcha;
  • o neurodegeneración

hayan mejorado.

Por eso resulta importante separar qué síntoma está respondiendo realmente.

Cannabis y discinesias por levodopa

La levodopa es uno de los tratamientos más eficaces para los síntomas motores del Parkinson.

Después de años de utilización, algunos pacientes desarrollan discinesias, movimientos involuntarios relacionados con las fluctuaciones del efecto dopaminérgico.

Debido a la participación del Sistema Endocannabinoide en los ganglios basales, los cannabinoides también se han estudiado para estas discinesias.

Los resultados han sido inconsistentes.

Una revisión de ensayos aleatorizados encontró tres estudios dirigidos principalmente a discinesias inducidas por levodopa.

Solo uno encontró una reducción favorable con nabilona.

Por tanto:

los cannabinoides no son actualmente un tratamiento establecido de las discinesias por levodopa.

CBD no es equivalente a THC

Es importante distinguir los diferentes cannabinoides.

THC

Puede producir:

  • relajación;
  • analgesia;
  • somnolencia;
  • cambios perceptivos;
  • alteraciones de coordinación;
  • hipotensión;
  • ansiedad;
  • y efectos psicoactivos.

CBD

No produce la intoxicación típica del THC.

Se investiga por posibles efectos sobre:

  • ansiedad;
  • sueño;
  • inflamación;
  • neurobiología;
  • y otros síntomas.

Pero el hecho de que CBD no produzca intoxicación no significa que haya demostrado eficacia para Parkinson.

El ensayo de 2024 con dosis altas de CBD y cantidades bajas de THC no mostró beneficio motor frente a placebo.

¿Puede el CBD proteger las neuronas dopaminérgicas?

Existe investigación experimental que plantea mecanismos potencialmente:

  • antioxidantes;
  • antiinflamatorios;
  • y neuroprotectores.

Pero actualmente no existen ensayos clínicos que demuestren que CBD:

  • detenga la pérdida neuronal;
  • frene la progresión de Parkinson;
  • o retrase la necesidad de tratamiento dopaminérgico.

Por tanto, no debería presentarse CBD como un tratamiento neuroprotector demostrado para esta enfermedad.

Un riesgo especialmente importante: caídas

Las personas con Parkinson pueden presentar ya:

  • alteraciones del equilibrio;
  • marcha inestable;
  • bloqueos;
  • debilidad;
  • e hipotensión.

THC puede producir:

  • mareo;
  • somnolencia;
  • hipotensión;
  • y peor coordinación.

Por tanto, una dosis excesiva puede reducir un síntoma y al mismo tiempo aumentar el riesgo de caída.

En un paciente mayor con Parkinson, una caída puede tener consecuencias especialmente importantes.

Hipotensión ortostática

La hipotensión ortostática es relativamente frecuente en Parkinson.

La presión arterial disminuye al levantarse y puede producir:

  • mareo;
  • visión borrosa;
  • debilidad;
  • o desmayo.

THC también puede modificar la presión arterial.

Por ello, una persona con hipotensión ortostática debe tener especial precaución.

Cannabis, cognición y Parkinson

Con la progresión de la enfermedad algunos pacientes desarrollan:

  • problemas de atención;
  • dificultades ejecutivas;
  • problemas de memoria;
  • deterioro cognitivo;
  • o demencia.

THC puede afectar temporalmente:

  • memoria;
  • concentración;
  • atención;
  • y velocidad mental.

Un análisis de seguridad cognitiva de un ensayo CBD/THC encontró un pequeño deterioro en determinadas pruebas cognitivas y más acontecimientos cognitivos adversos que con placebo.

Por ello, en personas con deterioro cognitivo el balance riesgo-beneficio debe valorarse cuidadosamente.

Consultar estudio de seguridad cognitiva

Alucinaciones y psicosis

Esta es probablemente una de las principales situaciones de precaución.

Algunos pacientes con Parkinson pueden desarrollar:

  • ilusiones;
  • alucinaciones visuales;
  • delirios;
  • confusión;
  • o psicosis.

Estas alteraciones pueden formar parte de la evolución de la enfermedad o estar relacionadas con determinados tratamientos dopaminérgicos.

THC puede aumentar:

  • alteraciones perceptivas;
  • paranoia;
  • confusión;
  • y síntomas psicóticos

en personas vulnerables.

Por ello:

Parkinson + alucinaciones o psicosis es una situación donde debe extremarse la precaución con THC.

No debería recomendarse cannabis rico en THC de manera rutinaria.

Cannabis y los medicamentos para Parkinson

Los pacientes pueden utilizar simultáneamente:

  • levodopa;
  • carbidopa;
  • agonistas dopaminérgicos;
  • inhibidores MAO-B;
  • inhibidores COMT;
  • amantadina;
  • antidepresivos;
  • medicamentos para dormir;
  • analgésicos;
  • antihipertensivos;
  • y otros tratamientos.

Los cannabinoides pueden añadir efectos como:

  • somnolencia;
  • hipotensión;
  • mareo;
  • confusión;
  • y alteraciones de coordinación.

CBD también puede modificar la actividad de determinadas enzimas hepáticas implicadas en el metabolismo de medicamentos.

Por ello, la medicación completa debe revisarse antes de incorporar cannabinoides.

Interacciones farmacológicas entre cannabis y medicamentos — Medican Map

No sustituir levodopa por cannabis

Esto es especialmente importante.

Actualmente no existe evidencia que permita considerar cannabis una alternativa equivalente a levodopa u otros tratamientos dopaminérgicos.

La levodopa mejora directamente muchos síntomas motores al aumentar la disponibilidad de dopamina cerebral.

Los cannabinoides no han demostrado un efecto comparable.

Por tanto, no deberían suspenderse o reducirse tratamientos antiparkinsonianos por cuenta propia para sustituirlos por cannabis.

¿Qué vía de administración puede utilizarse?

Los estudios han empleado diferentes formulaciones:

  • aceites;
  • cápsulas;
  • CBD oral;
  • nabilona;
  • THC;
  • y combinaciones THC:CBD.

Esto dificulta comparar directamente los resultados.

Además, una formulación farmacéutica estandarizada no es equivalente a cualquier producto comercial de cannabis.

Desde una perspectiva médica, resulta preferible utilizar preparados cuya concentración de cannabinoides sea conocida.

Más información:

Vías de administración del cannabis medicinal

¿Cómo se dosifica?

No existe una dosis universal para Parkinson.

Además, actualmente no existe una dosis de THC o CBD que haya demostrado tratar globalmente la enfermedad.

Cuando se utilizan cannabinoides con un objetivo sintomático, la pauta debe adaptarse a:

  • edad;
  • peso;
  • tolerancia;
  • experiencia previa;
  • medicación;
  • función cognitiva;
  • presión arterial;
  • riesgo de caídas;
  • y síntoma concreto.

Especialmente con THC, una estrategia prudente consiste en:

empezar con dosis bajas y aumentar lentamente únicamente cuando exista necesidad y buena tolerancia.

El objetivo no es maximizar la dosis.

Es encontrar, cuando existe respuesta, la menor exposición que produzca un beneficio útil sin generar deterioro funcional.

Dosificación del cannabis medicinal — Medican Map

¿Cómo saber si está ayudando?

En Parkinson resulta especialmente importante definir previamente qué queremos mejorar.

Por ejemplo:

Dolor: 8/10
Ansiedad: 7/10
Despertares nocturnos: 5
Rigidez: 7/10
Temblor: 6/10
Mareo: 1/10
Caídas: ninguna

Después de iniciar el tratamiento:

Dolor: 5/10
Ansiedad: 4/10
Sueño: mejor
Rigidez: 7/10
Temblor: 6/10
Mareo: 5/10

En ese caso podríamos concluir que:

  • dolor y ansiedad han mejorado;
  • pero los síntomas motores no;
  • y ha aparecido un efecto adverso importante.

Esta valoración resulta mucho más útil que decir simplemente:

“el cannabis me ayuda con el Parkinson”.

El objetivo debe ser funcional

Una buena respuesta debería permitir:

  • dormir mejor;
  • tener menos dolor;
  • reducir ansiedad;
  • mantener mejor autonomía;
  • realizar más actividades;
  • o mejorar calidad de vida,

sin aumentar significativamente:

  • caídas;
  • somnolencia;
  • confusión;
  • alucinaciones;
  • o deterioro cognitivo.

¿Puede ayudarme el cannabis medicinal con Parkinson?

Actualmente la respuesta debe ser:

depende del síntoma que queramos tratar.

Temblor, rigidez y bradicinesia

Los ensayos controlados y los metaanálisis actuales no han demostrado una mejoría consistente.

Ansiedad

Existen señales interesantes, especialmente con nabilona, pero la evidencia todavía es limitada.

Sueño y problemas nocturnos

Nabilona ha mostrado resultados favorables en pequeños ensayos y estudios de seguimiento, pero necesitamos ensayos mayores.

Dolor

Aunque algunos pacientes comunican mejoría, un ensayo fase II publicado en 2026 con aceite CBD/THC no encontró beneficio frente a placebo.

Discinesias por levodopa

Los resultados son inconsistentes y no permiten recomendar cannabinoides como tratamiento establecido.

Progresión de Parkinson

No existe evidencia clínica de que cannabis, THC o CBD frenen la neurodegeneración.

Fuentes y evidencia científica

Metaanálisis actualizado de cannabinoides y Parkinson — 2026

Una revisión sistemática de 11 ensayos aleatorizados concluyó que los cannabinoides no mejoraban significativamente la gravedad global del Parkinson, los síntomas motores ni los síntomas no motores analizados conjuntamente.

El análisis identificó una señal específica de posible beneficio con nabilona que merece más investigación.

Consultar metaanálisis en PubMed

CBD + THC y síntomas motores — ensayo aleatorizado de 2024

En 61 personas con Parkinson, una formulación con CBD alto y THC bajo no mostró una mejoría significativa de los síntomas motores frente a placebo.

También aparecieron más efectos adversos leves y algunas medidas cognitivas y de sueño favorecieron al placebo.

Consultar ensayo en PubMed

Nabilona y síntomas no motores

El ensayo NMS-Nab encontró una señal favorable de nabilona sobre síntomas no motores, especialmente ansiedad y problemas nocturnos.

Consultar estudio en PubMed

Nabilona a largo plazo

Un estudio abierto en pacientes previamente respondedores encontró mantenimiento de determinadas mejorías en sueño y dolor durante seis meses.

Por su diseño y selección previa de respondedores, estos resultados deben interpretarse con precaución.

Consultar estudio en PubMed

Cannabis, CBD/THC y dolor en Parkinson — 2026

Un ensayo fase II de 101 participantes con Parkinson y dolor crónico no encontró diferencias significativas entre un aceite CBD/THC y placebo sobre dolor u otros síntomas no motores.

Consultar ensayo en PubMed

Revisión de cannabis y Parkinson

Una revisión sistemática y metaanálisis encontró que la evidencia disponible no era suficiente para recomendar cannabis en Parkinson, aunque identificó áreas de interés como:

  • temblor;
  • ansiedad;
  • dolor;
  • sueño;
  • y calidad de vida.

Consultar revisión en PubMed

Ensayos cannabinoides en trastornos del movimiento

Una revisión de ensayos clínicos aleatorizados encontró ausencia de mejoría motora consistente en Parkinson, con algunas señales puntuales sobre ansiedad, sueño y determinados síntomas con CBD o nabilona.

Consultar revisión en PubMed

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Importante

La información de esta página tiene carácter educativo y no sustituye una valoración neurológica.

La investigación actual no demuestra que los cannabinoides mejoren de forma consistente los síntomas motores principales de la enfermedad de Parkinson.

Tampoco existe evidencia clínica de que:

  • CBD;
  • THC;
  • cannabis;
  • o nabilona

frenen la progresión de la enfermedad.

Existen, sin embargo, señales terapéuticas interesantes para determinados síntomas no motores, especialmente ansiedad y problemas nocturnos con nabilona.

Estas señales necesitan confirmarse en ensayos mayores.

Además, Parkinson presenta algunas circunstancias que hacen especialmente importante vigilar los efectos adversos de THC:

  • riesgo de caídas;
  • hipotensión;
  • deterioro cognitivo;
  • somnolencia;
  • problemas de equilibrio;
  • y, en algunos pacientes, alucinaciones o psicosis.

Por ello, la pregunta no debería ser:

“¿Sirve el cannabis para Parkinson?”

sino:

“¿Qué síntoma concreto queremos tratar y existe evidencia de que un cannabinoide pueda aportar beneficio en ese síntoma sin aumentar otros riesgos?”

En Medican Map, el objetivo de una valoración debería ser identificar:

  • síntomas prioritarios;
  • tratamiento actual;
  • posibles interacciones;
  • riesgos individuales;
  • cannabinoide utilizado;
  • dosis;
  • y respuesta objetiva.

El tratamiento adecuado no debe buscar simplemente reducir un síntoma aislado.

Debe conseguir mejorar la calidad de vida y el funcionamiento del paciente manteniendo el mejor equilibrio posible entre beneficio y seguridad.