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Endometriosis y dolor pélvico

Salud de la mujer

Cannabis medicinal, THC y CBD en endometriosis: dolor pélvico, menstruación, sueño y calidad de vida

La endometriosis es una enfermedad inflamatoria crónica en la que aparece tejido similar al endometrio fuera del útero.

Estas lesiones pueden localizarse en diferentes zonas de la pelvis y, en algunos casos, afectar estructuras como:

  • ovarios;
  • peritoneo;
  • ligamentos pélvicos;
  • intestino;
  • vejiga;
  • y otros tejidos.

La enfermedad puede producir síntomas muy diferentes entre unas personas y otras.

Entre los más frecuentes se encuentran:

  • dolor pélvico crónico;
  • menstruaciones muy dolorosas;
  • dolor durante o después de las relaciones sexuales;
  • dolor al defecar;
  • dolor al orinar;
  • molestias gastrointestinales;
  • hinchazón abdominal;
  • fatiga;
  • alteraciones del sueño;
  • y problemas de fertilidad.

El cannabis y los cannabinoides están despertando un interés creciente entre las personas con endometriosis, principalmente para controlar dolor, sueño y otros síntomas asociados.

Sin embargo, es importante diferenciar dos cuestiones:

una cosa es aliviar los síntomas de la endometriosis y otra tratar las lesiones que producen la enfermedad.

Actualmente existen señales clínicas interesantes respecto al control sintomático, pero no evidencia suficiente para afirmar que THC, CBD o cannabis eliminen las lesiones de endometriosis o modifiquen la evolución de la enfermedad.

¿Qué es exactamente la endometriosis?

El tejido similar al endometrio que aparece fuera del útero puede generar:

  • inflamación;
  • fibrosis;
  • adherencias;
  • quistes ováricos;
  • irritación nerviosa;
  • y alteraciones de los órganos próximos.

Pero el dolor de la endometriosis es más complejo que la presencia física de una lesión.

Con el tiempo pueden participar diferentes mecanismos:

inflamación + sensibilización de los nervios + contracción muscular + sensibilización central + factores hormonales.

Esto ayuda a entender por qué dos personas con lesiones aparentemente similares pueden experimentar niveles de dolor completamente diferentes.

También explica por qué tratar únicamente las lesiones no siempre elimina todo el dolor.

El dolor de la endometriosis no es un único dolor

Este es un punto especialmente importante.

Una misma paciente puede presentar simultáneamente varios tipos de dolor.

Dolor inflamatorio

Relacionado con los procesos inflamatorios asociados a la enfermedad.

Dolor visceral

Procedente de órganos internos de la pelvis.

Puede sentirse como:

  • presión;
  • calambres;
  • dolor profundo;
  • o dolor abdominal difuso.

Dolor neuropático

Cuando existe participación o sensibilización de estructuras nerviosas pueden aparecer sensaciones como:

  • quemazón;
  • pinchazos;
  • descargas;
  • hormigueo;
  • o hipersensibilidad.

Dolor musculoesquelético

El dolor persistente puede favorecer tensión y alteraciones del:

  • suelo pélvico;
  • abdomen;
  • espalda;
  • caderas.

Sensibilización central

Cuando el dolor se mantiene durante mucho tiempo, el propio sistema nervioso puede volverse más sensible.

En estos casos el dolor deja de depender exclusivamente de las lesiones visibles.

Por ello, el tratamiento del dolor pélvico crónico suele necesitar una estrategia multimodal.

El Sistema Endocannabinoide y la endometriosis

El Sistema Endocannabinoide (SEC) participa en la regulación de numerosos procesos relacionados con:

  • dolor;
  • inflamación;
  • sistema inmunitario;
  • función gastrointestinal;
  • reproducción;
  • estrés;
  • y sueño.

Entre sus principales componentes encontramos:

  • anandamida;
  • 2-AG;
  • receptores CB1;
  • receptores CB2;
  • y diferentes enzimas que producen y degradan endocannabinoides.

Se han estudiado alteraciones de diferentes componentes del SEC en tejidos y modelos relacionados con endometriosis.

Esto ha generado la hipótesis de que el Sistema Endocannabinoide podría constituir una posible diana terapéutica.

Sin embargo, una hipótesis biológica plausible no equivale a eficacia clínica demostrada.

Gran parte de la investigación sobre mecanismos relacionados con inflamación, crecimiento de lesiones o CBD todavía procede de modelos celulares y animales.

¿Por qué se estudia cannabis para la endometriosis?

Principalmente por su posible acción sobre varios componentes que participan en la experiencia dolorosa.

Los cannabinoides pueden influir sobre:

  • procesamiento del dolor;
  • transmisión neuronal;
  • inflamación;
  • percepción corporal;
  • sueño;
  • ansiedad;
  • náuseas;
  • y determinadas respuestas musculares.

Esto resulta especialmente interesante en una enfermedad en la que pueden coexistir varios síntomas.

Pero, hasta ahora, la mayoría de los datos clínicos favorables proceden de pacientes que ya utilizaban cannabis y comunicaron posteriormente qué efectos percibían.

Eso limita considerablemente la certeza de las conclusiones.

¿Qué dice actualmente la evidencia científica?

Una revisión sistemática reciente identificó 13 estudios sobre cannabis y endometriosis, cuatro de ellos todavía en curso.

Los nueve estudios completados reunían 1.787 participantes.

El resultado más importante es también la principal limitación de la evidencia:

todos los estudios completados incluidos eran transversales.

Es decir, todavía faltan ensayos clínicos aleatorizados de calidad que permitan determinar con precisión:

  • cuánto funciona;
  • en quién funciona;
  • qué cannabinoide funciona mejor;
  • qué dosis utilizar;
  • qué proporción THC:CBD resulta adecuada;
  • y cuáles son sus riesgos a largo plazo. 

Por eso debemos considerar la evidencia actual prometedora, pero todavía insuficiente para establecer cannabis como tratamiento estándar de la endometriosis.

Cannabis y dolor pélvico

El dolor es claramente el principal motivo por el que las pacientes con endometriosis utilizan cannabis.

En la revisión sistemática más reciente, entre aproximadamente el 57% y el 96% de las participantes de los diferentes estudios señalaban el dolor como motivo de utilización.

La mayoría de los trabajos que preguntaron por eficacia encontraron mejorías percibidas al menos en una parte de las participantes.

Pero estos porcentajes no significan que cannabis reduzca el dolor en ese mismo porcentaje de todas las pacientes con endometriosis.

Son datos procedentes fundamentalmente de personas que ya habían decidido utilizar cannabis.

¿Cuánto puede mejorar el dolor?

Un estudio retrospectivo analizó 16.193 sesiones de consumo registradas por 252 personas con endometriosis mediante una aplicación.

El dolor fue el síntoma tratado con mayor frecuencia.

Las participantes comunicaron mejorías en:

  • dolor pélvico;
  • calambres;
  • síntomas gastrointestinales;
  • estado de ánimo;
  • náuseas;
  • y otros síntomas.

Curiosamente, los síntomas gastrointestinales mostraron una de las mayores mejorías comunicadas.

Los productos inhalados se asociaron con mayor alivio percibido del dolor, mientras las formulaciones orales mostraron mejores resultados en algunos síntomas gastrointestinales y del estado de ánimo.

Sin embargo, se trata de datos retrospectivos de uso real, no de un ensayo clínico controlado.

Cannabis y dolor menstrual

La dismenorrea —dolor relacionado con la menstruación— es uno de los síntomas característicos de la endometriosis.

Puede producir:

  • calambres;
  • dolor pélvico intenso;
  • dolor lumbar;
  • náuseas;
  • diarrea;
  • fatiga;
  • e incapacidad para realizar actividades normales.

Una encuesta de 2024 realizada en Alemania, Austria y Suiza incluyó 912 personas con endometriosis; 114 comunicaron utilizar cannabis para manejar sus síntomas.

Entre quienes lo utilizaban, aproximadamente el 90% comunicó mejoría del dolor menstrual y el 80% del dolor no cíclico.

También fue especialmente frecuente la mejoría percibida del sueño.

De nuevo, son resultados autocomunicados y no demuestran la eficacia que obtendría una paciente elegida al azar.

Cannabis y sueño

El sueño puede deteriorarse enormemente cuando existe dolor pélvico crónico.

Puede aparecer:

  • dificultad para dormirse;
  • despertares por dolor;
  • sueño poco reparador;
  • cansancio durante el día.

En los estudios sobre cannabis y endometriosis, el sueño aparece repetidamente entre los síntomas para los que las pacientes comunican beneficio.

En la revisión sistemática más reciente, después del dolor, sueño y síntomas gastrointestinales se encontraban entre los motivos de utilización más frecuentes.

En la encuesta de países germanoparlantes, el 91% de las consumidoras comunicó mejoría del sueño.

Parte de esta mejoría podría ser indirecta: si disminuye el dolor nocturno, dormir resulta más fácil.

Síntomas gastrointestinales

La endometriosis puede asociarse con:

  • hinchazón;
  • dolor abdominal;
  • náuseas;
  • estreñimiento;
  • diarrea;
  • dolor al defecar;
  • y otros síntomas gastrointestinales.

En algunas personas existe además afectación intestinal por endometriosis.

Los estudios observacionales han encontrado mejorías percibidas de algunos de estos síntomas con cannabis.

Sin embargo, un síntoma gastrointestinal persistente no debería atribuirse automáticamente a la endometriosis.

Debe valorarse la posibilidad de otras enfermedades digestivas.

Endometriosis y dolor durante las relaciones

La dispareunia es el dolor que aparece durante o después de la actividad sexual.

Puede tener un impacto importante sobre:

  • deseo;
  • excitación;
  • intimidad;
  • relaciones de pareja;
  • y calidad de vida.

En endometriosis puede estar relacionada con:

  • localización de las lesiones;
  • inflamación;
  • adherencias;
  • hipertonía del suelo pélvico;
  • sensibilización nerviosa;
  • y anticipación del dolor.

Si un cannabinoide disminuye dolor, ansiedad o tensión muscular, algunas pacientes podrían experimentar indirectamente una mejoría de su vida sexual.

Pero el tratamiento debe valorar también la causa del dolor.

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Suelo pélvico

En algunas pacientes con dolor pélvico crónico aparece una contracción persistente de la musculatura del suelo pélvico.

Puede contribuir a:

  • dolor;
  • penetración dolorosa;
  • sensación de presión;
  • problemas urinarios;
  • y dolor después de las relaciones.

En estos casos, reducir únicamente la percepción del dolor puede no ser suficiente.

La fisioterapia especializada de suelo pélvico puede formar parte del abordaje multimodal.

Cannabis y reducción de otros analgésicos

Este es otro resultado interesante de los estudios observacionales.

En una encuesta realizada en Nueva Zelanda, 213 personas con endometriosis o síndrome de ovario poliquístico respondieron sobre su uso de cannabis.

Entre quienes lo utilizaban, el dolor y el sueño eran los motivos más frecuentes.

Además, un 81,4% comunicó haber reducido su medicación habitual y un 59% haber suspendido al menos algún medicamento, siendo los analgésicos los más frecuentes.

Otra encuesta de 2024 encontró que alrededor del 90% de las consumidoras comunicaban haber reducido su medicación para el dolor.

Son señales interesantes, pero no deberían interpretarse como una recomendación para retirar medicamentos.

No reducir analgésicos por cuenta propia

Si una paciente obtiene una mejoría importante con cannabinoides, puede ser razonable revisar posteriormente el resto del tratamiento.

Pero esa revisión debe hacerse de forma planificada.

Especialmente cuando existen:

  • opioides;
  • antidepresivos;
  • anticonvulsivantes;
  • tratamientos hormonales;
  • o medicamentos utilizados de manera continuada.

El objetivo puede ser reducir carga farmacológica cuando sea clínicamente apropiado, no sustituir automáticamente unos tratamientos por otros.

THC y endometriosis

THC puede contribuir a efectos relacionados con:

  • analgesia;
  • relajación;
  • sueño;
  • náuseas;
  • y modificación de la percepción del dolor.

Pero también puede producir:

  • intoxicación;
  • mareo;
  • somnolencia;
  • ansiedad;
  • taquicardia;
  • alteraciones cognitivas;
  • y problemas de coordinación.

En una persona con dolor intenso puede resultar tentador aumentar progresivamente la cantidad buscando mayor analgesia.

Sin embargo:

más THC no significa necesariamente más alivio.

Puede llegar un punto en el que los efectos adversos aumenten sin aportar un beneficio adicional significativo.

CBD y endometriosis

CBD genera especial interés porque no produce la intoxicación característica del THC.

Se investiga por posibles efectos relacionados con:

  • dolor;
  • inflamación;
  • señalización inmunitaria;
  • y otros mecanismos potencialmente relevantes para la endometriosis.

Una revisión de 2024 analizó precisamente los mecanismos que podrían justificar el estudio de CBD y las formulaciones que están siendo evaluadas clínicamente.

Pero todavía existe una diferencia importante entre:

“CBD tiene mecanismos interesantes para estudiar en endometriosis”

y

“CBD ha demostrado tratar la endometriosis”.

La segunda afirmación no está respaldada actualmente por evidencia clínica suficiente.

¿Puede el cannabis reducir las lesiones de endometriosis?

Actualmente no podemos afirmarlo.

Existen estudios:

  • celulares;
  • animales;
  • mecanísticos;

que investigan cannabinoides y procesos relacionados con:

  • inflamación;
  • crecimiento celular;
  • vascularización;
  • señalización nerviosa;
  • y desarrollo de lesiones.

Pero estos resultados no demuestran que consumir THC o CBD reduzca las lesiones en mujeres con endometriosis.

La evidencia clínica disponible se centra fundamentalmente en síntomas, especialmente dolor.

¿Puede curar la endometriosis?

No.

Actualmente no existe evidencia de que cannabis:

  • cure la endometriosis;
  • elimine las lesiones;
  • elimine las adherencias;
  • evite su progresión;
  • ni restaure la fertilidad.

Si produce beneficio, debemos hablar fundamentalmente de tratamiento sintomático complementario.

Tratamientos habituales de la endometriosis

El tratamiento convencional puede incluir, dependiendo de cada caso:

  • analgésicos;
  • antiinflamatorios;
  • anticonceptivos hormonales;
  • progestágenos;
  • tratamientos dirigidos al eje GnRH;
  • fisioterapia;
  • tratamiento del dolor crónico;
  • apoyo psicológico o sexológico;
  • y cirugía.

No todas las pacientes necesitan las mismas intervenciones.

Cannabis medicinal, cuando se valora, debería integrarse dentro de este abordaje y no plantearse automáticamente como sustituto.

Cannabis y cirugía

Algunas personas con endometriosis necesitan tratamiento quirúrgico.

Los cannabinoides no pueden eliminar mecánicamente:

  • adherencias;
  • endometriomas;
  • lesiones profundas;
  • ni otras alteraciones anatómicas.

Por tanto, una mejoría del dolor con cannabis no significa necesariamente que haya desaparecido el problema anatómico.

Esto es especialmente importante si existen lesiones que afectan:

  • intestino;
  • vejiga;
  • uréteres;
  • ovarios;
  • u otras estructuras.

Endometriosis y fertilidad

La endometriosis puede asociarse con dificultades para conseguir embarazo.

Cannabis no ha demostrado mejorar la fertilidad asociada a endometriosis.

Además, el Sistema Endocannabinoide participa en numerosos procesos reproductivos.

Por ello, si existe:

  • deseo gestacional;
  • tratamiento de fertilidad;
  • embarazo;
  • o lactancia,

el uso de cannabinoides debe discutirse específicamente con profesionales sanitarios.

El posible beneficio sobre el dolor no debe confundirse con un beneficio reproductivo.

¿Qué ocurre durante el embarazo?

El cannabis no debería utilizarse como una estrategia rutinaria para controlar los síntomas durante el embarazo.

Además, los estudios clínicos sobre cannabis y endometriosis suelen excluir a las personas embarazadas; por ejemplo, la revisión sistemática reciente se centró expresamente en adultos no embarazados.

Si una paciente con endometriosis utiliza cannabinoides y está buscando embarazo o descubre que está embarazada, conviene revisar el tratamiento con su profesional sanitario.

¿Qué vía de administración se utiliza?

En los estudios observacionales sobre endometriosis aparecen principalmente productos:

  • inhalados;
  • y orales.

La revisión sistemática reciente encontró que la inhalación era frecuente, aproximadamente entre el 52% y el 80% según el estudio, mientras los productos ingeridos también eran habituales.

La vía cambia completamente el perfil de efectos.

Inhalación

Produce un inicio relativamente rápido y facilita valorar el efecto en poco tiempo.

Vía oral

Tiene un inicio más lento y una duración generalmente mayor.

Vía sublingual/oromucosal

Puede ofrecer un perfil intermedio dependiendo de la formulación.

Esto no significa que fumar sea la vía médica recomendada.

La combustión introduce productos que no forman parte del objetivo terapéutico.

¿Qué dosis se utiliza?

Actualmente no existe una dosis de THC o CBD específicamente establecida para la endometriosis.

Tampoco sabemos cuál es la proporción THC:CBD óptima.

Esta es precisamente una de las preguntas que todavía deben resolver los ensayos clínicos.

Cuando se utiliza THC médicamente, una estrategia prudente suele consistir en:

comenzar con cantidades bajas y aumentar gradualmente según respuesta y tolerabilidad.

El objetivo es encontrar la menor exposición capaz de proporcionar un beneficio clínicamente relevante.

No todas las pacientes necesitan THC

El perfil adecuado depende del síntoma que se pretende tratar.

Por ejemplo, una persona puede buscar principalmente:

  • analgesia nocturna;
  • reducción de náuseas;
  • sueño;
  • control del dolor durante determinadas fases del ciclo;
  • o alivio continuo del dolor crónico.

Son situaciones diferentes.

Por ello, hablar simplemente de:

“cannabis para la endometriosis”

es demasiado impreciso.

Hay que definir primero el objetivo terapéutico.

¿Cómo saber si está funcionando?

Puede ser útil registrar los síntomas antes de comenzar.

Por ejemplo:

Dolor pélvico: 8/10
Dolor menstrual: 9/10
Sueño: 4/10
Despertares nocturnos: 4
Dispareunia: 7/10
Náuseas: 5/10
Uso de analgésicos: 5 días/semana

Después de un periodo de seguimiento:

Dolor pélvico: 5/10
Dolor menstrual: 6/10
Sueño: 7/10
Despertares: 1
Dispareunia: 5/10
Náuseas: 3/10
Uso de analgésicos: 2 días/semana

Esto proporciona mucha más información que decir simplemente:

“me va bien”.

También debemos medir los efectos adversos

Por ejemplo:

Mareo: 0 → 4/10
Somnolencia: 2 → 7/10
Ansiedad: 3 → 6/10
Concentración: empeora
Dolor: mejora

El tratamiento solo tiene sentido si el balance global resulta favorable.

En la revisión sistemática reciente, los efectos adversos fueron comunicados por entre aproximadamente 10% y 52% de las participantes dependiendo del estudio.

Entre los más frecuentes estaban:

  • sensación de estar “colocada”;
  • y sequedad de boca. 

¿Qué dicen los datos clínicos más recientes?

Además de las encuestas, empiezan a aparecer datos longitudinales.

Una serie de casos publicada en 2025 siguió a pacientes con endometriosis que recibían productos medicinales derivados del cannabis.

Se observaron asociaciones con mejorías de:

  • dolor;
  • calidad de vida;
  • ansiedad;
  • y sueño

durante el seguimiento.

Sin embargo, se trató de un estudio observacional sin grupo placebo, por lo que no puede demostrar causalidad.

Es un paso interesante respecto a las encuestas transversales, pero todavía necesitamos ensayos clínicos controlados.

¿Ya existen ensayos clínicos?

Se están intentando realizar.

Un ensayo australiano evaluó la viabilidad de comparar:

  • cannabis medicinal inhalado con THC + CBD oral;
  • CBD oral;
  • y placebo.

El estudio tenía previsto reclutar 63 participantes, pero su objetivo principal era determinar viabilidad, aceptabilidad y seguridad, precisamente porque todavía faltan ensayos controlados sólidos en esta área.

Esto refleja bien el estado actual de la investigación:

la utilización por parte de pacientes va bastante por delante de la evidencia clínica experimental.

¿Puede ayudar el cannabis medicinal con la endometriosis?

Podemos responder por síntomas.

Dolor pélvico

Existe una señal observacional favorable.

Es el motivo de utilización más frecuente y numerosos estudios encuentran mejorías autocomunicadas.

Dismenorrea

También existen resultados observacionales favorables, incluyendo mejorías importantes comunicadas por pacientes.

Sueño

Es otra de las áreas donde aparecen repetidamente resultados positivos autocomunicados.

Síntomas gastrointestinales

Algunos estudios encuentran señales favorables, aunque la evidencia sigue siendo observacional.

Dispareunia

Puede existir un beneficio indirecto si disminuyen dolor, ansiedad o tensión, pero la evidencia específica es insuficiente.

Lesiones de endometriosis

No existe evidencia clínica suficiente de que cannabis o CBD reduzcan las lesiones.

Fertilidad

No existe evidencia de que cannabis mejore la fertilidad asociada a endometriosis.

¿Cuándo puede tener sentido una valoración?

Especialmente cuando existe:

  • endometriosis diagnosticada;
  • dolor pélvico persistente;
  • dismenorrea intensa;
  • respuesta insuficiente a tratamientos previos;
  • efectos adversos importantes con otros tratamientos;
  • problemas de sueño secundarios al dolor;
  • dispareunia;
  • síntomas gastrointestinales asociados;
  • o consumo actual de cannabis que la paciente desea integrar de una forma más controlada y médicamente supervisada.

La valoración debe centrarse en objetivos concretos.

¿Cuándo es especialmente importante acudir al médico?

No todo dolor pélvico es endometriosis.

Debe buscarse atención médica especialmente ante:

  • dolor pélvico nuevo o muy diferente al habitual;
  • dolor súbito e intenso;
  • fiebre;
  • desmayo;
  • sangrado vaginal importante;
  • vómitos persistentes;
  • dificultad importante para orinar o defecar;
  • embarazo o posible embarazo acompañado de dolor o sangrado;
  • o empeoramiento rápido de los síntomas.

En estas situaciones, el objetivo no debe ser simplemente controlar el dolor con cannabis.

Primero hay que determinar qué está produciendo ese dolor.

Fuentes y evidencia científica

Revisión sistemática sobre cannabis y endometriosis

La revisión más reciente identificó 13 estudios, cuatro todavía en curso.

Los nueve estudios completados incluían 1.787 participantes y eran todos transversales.

El dolor era el principal motivo de utilización, seguido del sueño y los síntomas gastrointestinales.

Los autores concluyen que existen estudios observacionales que comunican reducción del dolor, pero faltan datos longitudinales de calidad y ensayos aleatorizados que permitan establecer eficacia y seguridad.

Consultar revisión en PubMed

Revisión sobre cannabis para el dolor asociado a endometriosis

Una revisión de 2024 encontró solamente ocho publicaciones que cumplían sus criterios: cuatro encuestas transversales, dos revisiones sistemáticas, una cohorte retrospectiva y una revisión narrativa.

Los datos muestran un uso frecuente para controlar síntomas y reducción autocomunicada de analgésicos en algunas pacientes, pero evidencian también la limitada calidad de la literatura disponible.

Consultar estudio en PubMed

Encuesta sobre endometriosis en Alemania, Austria y Suiza

De 912 participantes, 114 utilizaban cannabis para automanejo.

Entre las consumidoras se comunicaron especialmente mejorías en:

  • sueño;
  • dolor menstrual;
  • y dolor no cíclico.

También se comunicó una importante reducción del uso de analgésicos.

Al tratarse de una encuesta transversal, estos resultados no permiten establecer causalidad.

Consultar estudio en PubMed

Datos de uso real: 16.193 sesiones

Un estudio retrospectivo analizó 16.193 sesiones de cannabis de 252 participantes con endometriosis.

El dolor fue el principal síntoma tratado y también se comunicaron mejorías de síntomas gastrointestinales, estado de ánimo y otros problemas asociados.

Consultar estudio en PubMed

Seguimiento longitudinal con cannabis medicinal

Una serie de casos publicada en 2025 encontró asociaciones entre productos medicinales derivados del cannabis y mejorías en dolor y calidad de vida, además de determinados resultados de ansiedad y sueño.

Los autores advierten expresamente que el diseño observacional no permite establecer causalidad.

Consultar estudio en PubMed

CBD y endometriosis

Una revisión de 2024 analiza la investigación sobre CBD, Sistema Endocannabinoide, inflamación y dolor, además de formulaciones y ensayos clínicos en desarrollo.

Es un área prometedora de investigación, pero todavía no demuestra que CBD trate las lesiones de endometriosis en pacientes.

Consultar revisión en PubMed

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Recurso especialmente relacionado cuando la endometriosis produce: dispareunia; disminución del deseo secundaria al dolor; ansiedad relacionada con las relaciones o deterioro de la vida sexual.

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Resulta especialmente relevante cuando el dolor pélvico se ha convertido en un problema persistente con componentes: inflamatorios; neuropáticos; musculares o de sensibilización central.

https://medicanmap.com/blog/usos-medicos/cannabis-medicinal-dolor-cronico-mecanismos-accion

Interacciones farmacológicas

Importante cuando se combinan cannabinoides con: analgésicos; antidepresivos; anticonvulsivantes; tratamientos hormonales u otros medicamentos.

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Importante

La información de esta página tiene carácter educativo y no sustituye la valoración por ginecología, unidad del dolor u otros profesionales sanitarios.

La investigación sobre cannabis y endometriosis es prometedora, pero todavía limitada.

Actualmente tenemos señales principalmente observacionales de posible beneficio sobre:

dolor pélvico + dolor menstrual + sueño + determinados síntomas gastrointestinales.

Pero todavía faltan ensayos clínicos robustos que permitan determinar:

  • eficacia real frente a placebo;
  • dosis;
  • proporción THC:CBD;
  • vía óptima;
  • selección de pacientes;
  • seguridad a largo plazo;
  • y posibles interacciones.

Por tanto, no debería afirmarse que cannabis:

  • cure la endometriosis;
  • elimine las lesiones;
  • evite su progresión;
  • o mejore la fertilidad.

La pregunta clínicamente adecuada no es:

“¿Sirve el cannabis para la endometriosis?”

sino:

“¿Qué síntoma concreto queremos tratar y qué beneficio real obtenemos en esta paciente?”

En Medican Map, una valoración debería identificar:

  • diagnóstico;
  • tipo y localización del dolor;
  • relación con el ciclo menstrual;
  • dismenorrea;
  • dispareunia;
  • síntomas gastrointestinales;
  • calidad del sueño;
  • tratamientos hormonales;
  • analgésicos utilizados;
  • cirugías previas;
  • deseo gestacional;
  • consumo previo de cannabinoides;
  • y objetivos terapéuticos medibles.

El objetivo no es simplemente consumir cannabis, sino comprobar si puede formar parte de una estrategia que consiga menos dolor, mejor descanso y mayor funcionalidad y calidad de vida, manteniendo al mismo tiempo el seguimiento adecuado de la endometriosis.