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Enfermedad de Crohn

Enfermedad inflamatoria intestinal

Cannabis medicinal, THC y CBD en la enfermedad de Crohn: dolor, diarrea, apetito y evidencia científica

La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal crónica que puede afectar cualquier parte del tubo digestivo, desde la boca hasta el ano.

Se caracteriza por periodos de:

  • actividad;
  • brotes;
  • y remisión.

Puede producir síntomas como:

  • dolor abdominal;
  • diarrea;
  • urgencia intestinal;
  • pérdida de apetito;
  • pérdida de peso;
  • fatiga;
  • náuseas;
  • distensión abdominal;
  • fiebre;
  • y malestar general.

En algunos pacientes también pueden aparecer complicaciones como:

  • estenosis;
  • fístulas;
  • abscesos;
  • afectación perianal;
  • y necesidad de cirugía.

Durante los últimos años ha aumentado el interés por estudiar cannabis, THC y CBD como posible tratamiento complementario en Crohn.

La evidencia actual sugiere que algunos pacientes pueden experimentar mejoría de determinados síntomas y de la percepción de calidad de vida.

Pero existe una diferencia fundamental:

sentirse mejor no significa necesariamente que la inflamación intestinal haya disminuido.

Los estudios disponibles no han demostrado de forma consistente que cannabis o cannabinoides reduzcan:

  • la inflamación endoscópica;
  • la calprotectina;
  • la PCR;
  • ni la actividad inflamatoria objetiva de la enfermedad.

Por ello, el cannabis no debe utilizarse como sustituto de los tratamientos que realmente controlan la inflamación intestinal.

¿Qué es la enfermedad de Crohn?

Crohn pertenece al grupo de las enfermedades inflamatorias intestinales (EII).

La otra gran enfermedad de este grupo es la colitis ulcerosa.

Aunque comparten algunos síntomas, no son la misma enfermedad.

En Crohn, la inflamación puede afectar:

  • diferentes segmentos del aparato digestivo;
  • de forma discontinua;
  • y a varias capas de la pared intestinal.

Las zonas afectadas con mayor frecuencia son:

  • íleon;
  • colon;
  • o ambos.

Pero puede aparecer en otras áreas.

¿Qué síntomas puede producir?

Los síntomas dependen de:

  • localización;
  • extensión;
  • intensidad de la inflamación;
  • presencia de estenosis;
  • fístulas;
  • afectación perianal;
  • y estado nutricional.

Entre los síntomas más frecuentes encontramos:

Dolor abdominal

Puede ser:

  • continuo;
  • tipo cólico;
  • relacionado con las comidas;
  • o aparecer en periodos de brote.

Diarrea

Puede ser persistente o intermitente y, en algunos casos, acompañarse de:

  • sangre;
  • moco;
  • urgencia;
  • o necesidad de evacuar durante la noche.

Pérdida de apetito y peso

La inflamación, el dolor y los síntomas digestivos pueden reducir la ingesta.

También pueden existir problemas de absorción.

Fatiga

Es muy frecuente y puede estar relacionada con:

  • inflamación;
  • anemia;
  • dolor;
  • mala calidad del sueño;
  • déficits nutricionales;
  • o el propio tratamiento.

Crohn no es simplemente “tener el intestino inflamado”

La enfermedad puede producir daño estructural con el tiempo.

Si la inflamación persiste, pueden aparecer:

  • estenosis;
  • obstrucciones;
  • fístulas;
  • abscesos;
  • daño intestinal acumulativo;
  • y necesidad de cirugía.

Por ello, uno de los objetivos principales del tratamiento moderno es conseguir no solo:

mejoría de síntomas

sino también:

control objetivo de la inflamación.

Esta diferencia es especialmente importante cuando hablamos de cannabis medicinal.

El Sistema Endocannabinoide y el aparato digestivo

El Sistema Endocannabinoide (SEC) participa en diferentes procesos relacionados con:

  • motilidad intestinal;
  • percepción del dolor;
  • inflamación;
  • función inmunitaria;
  • secreción;
  • apetito;
  • náuseas;
  • y comunicación entre intestino y sistema nervioso.

Está formado principalmente por:

  • anandamida;
  • 2-AG;
  • receptores CB1;
  • receptores CB2;
  • y enzimas que regulan estos compuestos.

Los receptores cannabinoides están presentes en:

  • sistema nervioso entérico;
  • células inmunitarias;
  • mucosa intestinal;
  • y otras estructuras relacionadas con el tracto digestivo.

Esto ha generado interés en estudiar cannabinoides en enfermedades inflamatorias intestinales.

¿Por qué podría ayudar el cannabis en Crohn?

Existen varios mecanismos posibles.

THC puede influir sobre:

  • dolor;
  • apetito;
  • náuseas;
  • motilidad intestinal;
  • y percepción del malestar.

CBD se investiga por posibles efectos sobre:

  • inflamación;
  • señalización inmunitaria;
  • dolor;
  • y estrés.

Sin embargo, una base biológica plausible no significa que exista un efecto clínico antiinflamatorio demostrado.

Y este es precisamente el punto donde los estudios en Crohn muestran una diferencia importante.

Mejoría clínica no significa remisión inflamatoria

En algunos ensayos, pacientes tratados con cannabis han comunicado:

  • menos dolor;
  • mejor apetito;
  • menos síntomas;
  • y mejor calidad de vida.

Pero cuando se han evaluado marcadores objetivos como:

  • PCR;
  • calprotectina;
  • colonoscopia;
  • actividad endoscópica;

los resultados no han mostrado una reducción consistente.

Un metaanálisis reciente encontró mejoría de la actividad clínica en Crohn, pero no una reducción significativa de la inflamación objetiva. (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)

Esta diferencia debe quedar muy clara.

¿Qué significa “actividad clínica”?

En Crohn se utilizan escalas como el Crohn's Disease Activity Index (CDAI).

Estas escalas incluyen variables como:

  • número de deposiciones;
  • dolor abdominal;
  • bienestar general;
  • peso;
  • complicaciones;
  • y otros parámetros.

Si cannabis reduce:

  • dolor;
  • diarrea;
  • o malestar,

la puntuación clínica puede mejorar.

Pero esto no significa necesariamente que la inflamación intestinal haya disminuido.

Cannabis y dolor abdominal

El dolor es uno de los síntomas por los que algunas personas con Crohn utilizan cannabis.

Puede tener diferentes causas:

  • inflamación;
  • espasmos;
  • distensión;
  • estenosis;
  • sensibilidad visceral;
  • o dolor funcional asociado.

THC puede modificar la percepción del dolor y producir relajación.

Algunos estudios observacionales encuentran que los pacientes perciben menos dolor abdominal.

Pero hay que tener una precaución importante:

si el dolor disminuye pero la enfermedad sigue activa, el paciente puede sentirse mejor sin que el intestino esté mejor.

Por ello, el control del dolor no debe sustituir el seguimiento inflamatorio.

Cannabis y diarrea

Algunos pacientes comunican una reducción de:

  • frecuencia de deposiciones;
  • urgencia;
  • o malestar intestinal.

Esto puede relacionarse con efectos cannabinoides sobre:

  • motilidad;
  • sistema nervioso entérico;
  • y percepción visceral.

Sin embargo, no existe evidencia suficiente para recomendar cannabis como tratamiento estándar de la diarrea asociada a Crohn.

Además, si la diarrea empeora o aparece acompañada de:

  • fiebre;
  • sangre;
  • dolor intenso;
  • deshidratación;
  • o pérdida de peso,

debe valorarse actividad de la enfermedad u otras complicaciones.

Cannabis y apetito

THC puede aumentar el apetito en algunas personas.

Esto puede resultar útil en pacientes que presentan:

  • poco apetito;
  • pérdida de peso;
  • náuseas;
  • o dificultad para comer.

Pero, de nuevo, mejorar el apetito no equivale a tratar la inflamación.

Una persona puede comer mejor mientras la enfermedad sigue activa.

Por ello, el peso y el estado nutricional deben seguir controlándose.

Cannabis y náuseas

Las náuseas pueden aparecer en Crohn por diferentes motivos:

  • inflamación;
  • estenosis;
  • medicamentos;
  • dolor;
  • alteraciones digestivas;
  • o complicaciones.

THC tiene propiedades antieméticas y puede reducir náuseas en algunos contextos.

Sin embargo, antes de tratar una náusea persistente con cannabis conviene entender su causa.

En pacientes con Crohn, náuseas y vómitos pueden ser signos de:

  • estenosis;
  • obstrucción;
  • infección;
  • o actividad importante.

¿Qué dicen los metaanálisis más recientes?

Un metaanálisis de 2025 sobre ensayos clínicos con cannabis en Crohn encontró una mejoría en actividad clínica, pero no una reducción significativa de PCR.

Los autores concluyeron que los resultados son prometedores desde el punto de vista sintomático, pero que se necesitan estudios mayores y más estandarizados. (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)

Otro metaanálisis de 2025 sobre enfermedad inflamatoria intestinal encontró:

  • mejoría de calidad de vida;
  • y mejoría de actividad clínica en Crohn,

pero no diferencias significativas en:

Por tanto, el mensaje clínico es consistente:

los cannabinoides pueden mejorar síntomas en algunos pacientes, pero no han demostrado controlar la inflamación de forma fiable.

Revisión sistemática de 2026

Una revisión más reciente analizó productos que contenían THC en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal.

Los resultados fueron mixtos respecto a:

  • actividad clínica;
  • dolor;
  • calidad de vida;
  • y funcionamiento.

No se observaron beneficios consistentes en:

  • remisión;
  • ni actividad endoscópica.

Los autores consideraron que la evidencia seguía siendo inconclusa y de calidad baja a moderada. (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)

Estudios observacionales

En la vida real, muchos pacientes utilizan cannabis porque sienten que les ayuda con:

  • dolor;
  • apetito;
  • sueño;
  • náuseas;
  • o frecuencia de deposiciones.

Una revisión exploratoria de 40 estudios encontró que los pacientes suelen comunicar:

  • menos dolor abdominal;
  • menor frecuencia de deposiciones;
  • mejor apetito;
  • mejor sueño;
  • y mejor calidad de vida.

Sin embargo, la capacidad de cannabis para reducir la inflamación intestinal subyacente parecía ser muy limitada. (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)

¿Puede el cannabis inducir remisión?

Actualmente no existe evidencia suficientemente sólida para afirmarlo.

Algunos pequeños estudios han comunicado tasas de remisión clínica mayores con cannabis.

Pero:

  • las muestras son pequeñas;
  • las formulaciones varían;
  • los estudios son heterogéneos;
  • y la remisión clínica no siempre se acompaña de remisión endoscópica.

Por tanto:

no deberíamos utilizar cannabis con el objetivo de inducir o mantener remisión inflamatoria en lugar de tratamientos establecidos.

¿Puede el CBD reducir la inflamación?

CBD genera interés por sus posibles propiedades antiinflamatorias.

En estudios experimentales se han observado efectos sobre:

  • citocinas;
  • respuesta inmunitaria;
  • permeabilidad intestinal;
  • y diferentes vías inflamatorias.

Sin embargo, los estudios clínicos en enfermedad inflamatoria intestinal no han demostrado de forma consistente que CBD oral reduzca la inflamación o induzca remisión.

Por tanto, tampoco debería presentarse CBD como un tratamiento antiinflamatorio demostrado de Crohn.

THC y CBD no son equivalentes

THC

Puede influir sobre:

  • dolor;
  • apetito;
  • náuseas;
  • motilidad;
  • sueño;
  • y percepción del bienestar.

Pero puede producir:

  • somnolencia;
  • mareo;
  • ansiedad;
  • taquicardia;
  • alteraciones cognitivas;
  • y dependencia con uso frecuente.

CBD

No produce la intoxicación característica de THC.

Se investiga por sus posibles efectos:

  • antiinflamatorios;
  • analgésicos;
  • ansiolíticos;
  • e inmunomoduladores.

Pero la evidencia clínica en Crohn sigue siendo insuficiente para establecer eficacia antiinflamatoria.

Tratamientos habituales de Crohn

La enfermedad puede tratarse con distintas estrategias según:

  • gravedad;
  • localización;
  • complicaciones;
  • y evolución.

Pueden utilizarse:

  • corticoides;
  • inmunomoduladores;
  • tratamientos biológicos;
  • terapias dirigidas;
  • moléculas pequeñas;
  • nutrición específica;
  • antibióticos en situaciones determinadas;
  • y cirugía.

El objetivo de estos tratamientos puede ser:

  • controlar inflamación;
  • conseguir remisión;
  • evitar complicaciones;
  • y prevenir daño intestinal.

Cannabis no ha demostrado sustituir estas funciones.

No suspender biológicos o inmunomoduladores

Una persona puede experimentar una gran mejoría de:

  • dolor;
  • apetito;
  • sueño;
  • y diarrea

tras utilizar cannabis.

Aun así, no debería suspender por su cuenta:

  • biológicos;
  • inmunomoduladores;
  • corticoides;
  • u otros tratamientos.

La inflamación podría permanecer activa aunque los síntomas hayan disminuido.

Este es uno de los principales riesgos de utilizar cannabis sin seguimiento digestivo.

¿Cómo sabemos si Crohn está realmente controlado?

No basta únicamente con preguntar cómo se siente la persona.

Los gastroenterólogos pueden utilizar:

  • síntomas;
  • analíticas;
  • PCR;
  • calprotectina fecal;
  • colonoscopia;
  • resonancia;
  • ecografía intestinal;
  • y otras pruebas.

El objetivo moderno es avanzar hacia una remisión profunda, que puede incluir:

  • remisión clínica;
  • remisión bioquímica;
  • y curación o mejoría endoscópica.

Por eso el cannabis debe valorarse como tratamiento sintomático complementario, no como indicador de que la enfermedad está controlada.

Calprotectina fecal

La calprotectina fecal es un marcador muy utilizado para evaluar inflamación intestinal.

Puede ayudar a diferenciar entre:

  • síntomas con inflamación activa;
  • y síntomas que persisten aunque la enfermedad esté relativamente controlada.

Si una persona utiliza cannabis y se siente mejor, pero la calprotectina sigue elevada, esto puede indicar que:

los síntomas han mejorado pero la inflamación continúa.

Esta situación requiere revisión del tratamiento de base.

PCR

La proteína C reactiva (PCR) es otro marcador de inflamación.

No es específica del intestino, pero puede ser útil en el seguimiento de algunos pacientes.

Los ensayos con cannabinoides no han demostrado de forma consistente una reducción significativa de PCR. (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)

Cannabis y calidad de vida

Este es uno de los ámbitos donde aparecen resultados más favorables.

Vivir con Crohn puede afectar:

  • trabajo;
  • relaciones sociales;
  • alimentación;
  • sueño;
  • actividad física;
  • sexualidad;
  • y bienestar emocional.

Si un cannabinoide reduce:

  • dolor;
  • diarrea;
  • ansiedad;
  • o insomnio,

es posible que la calidad de vida mejore aunque la inflamación objetiva no cambie.

Eso sigue siendo clínicamente valioso.

Pero debemos definir correctamente qué estamos tratando.

Cannabis y sueño

El dolor abdominal, la diarrea nocturna y la ansiedad pueden alterar el sueño.

Algunos pacientes comunican que cannabis les permite:

  • conciliar antes;
  • despertarse menos;
  • o tolerar mejor los síntomas nocturnos.

Sin embargo, no existe evidencia suficiente para considerarlo un tratamiento específico del insomnio asociado a Crohn.

Además, si una persona se despierta repetidamente para evacuar durante la noche, esto puede ser un signo de actividad de la enfermedad que necesita revisión.

Cannabis y ansiedad

Las enfermedades inflamatorias intestinales pueden producir una importante carga emocional.

Algunas personas desarrollan:

  • ansiedad;
  • miedo a no encontrar un baño;
  • aislamiento;
  • estrés;
  • o depresión.

Cannabis puede reducir ansiedad en algunas personas.

Pero THC también puede producirla o aumentarla.

Si existe un componente emocional importante, debe abordarse específicamente y no asumir que todo se resolverá controlando los síntomas digestivos.

Crohn y pérdida de peso

La pérdida de peso puede producirse por:

  • menor apetito;
  • miedo a comer;
  • inflamación;
  • malabsorción;
  • diarrea;
  • estenosis;
  • o necesidades metabólicas aumentadas.

THC puede estimular el apetito, pero no corrige necesariamente:

  • inflamación;
  • malabsorción;
  • ni déficits nutricionales.

Por ello, una pérdida de peso significativa requiere:

  • estudio médico;
  • valoración nutricional;
  • y seguimiento.

Crohn y dolor crónico

En algunos pacientes, el dolor persiste incluso cuando la inflamación está relativamente controlada.

Pueden intervenir:

  • hipersensibilidad visceral;
  • sensibilización central;
  • adherencias;
  • cirugía previa;
  • alteraciones funcionales;
  • o componentes neuropáticos.

En estos pacientes puede tener más sentido estudiar cannabis desde el punto de vista de dolor crónico, siempre que se haya comprobado antes la actividad inflamatoria.

Fístulas, abscesos y estenosis

Estas complicaciones son especialmente importantes.

Cannabis puede reducir dolor, pero no corrige:

  • una fístula;
  • un absceso;
  • una estenosis;
  • ni una obstrucción.

Debe buscarse atención médica especialmente cuando aparezcan:

  • fiebre;
  • dolor intenso;
  • distensión abdominal;
  • vómitos;
  • imposibilidad para evacuar;
  • secreción perianal;
  • dolor anal intenso;
  • o empeoramiento rápido.

Un riesgo: enmascarar complicaciones

Este es probablemente uno de los principales puntos de seguridad.

Si THC reduce mucho:

  • dolor;
  • náuseas;
  • o malestar,

una persona puede tardar más en detectar un empeoramiento.

Por ello:

un buen control sintomático no debería sustituir el seguimiento de Crohn.

Interacciones farmacológicas

Las personas con Crohn pueden utilizar:

  • corticoides;
  • inmunomoduladores;
  • biológicos;
  • analgésicos;
  • antidepresivos;
  • medicamentos para dormir;
  • anticoagulantes;
  • y otros fármacos.

CBD puede modificar determinadas enzimas hepáticas implicadas en el metabolismo de medicamentos.

THC puede sumar:

  • sedación;
  • hipotensión;
  • mareo;
  • y alteración cognitiva.

Antes de incorporar cannabinoides conviene revisar la medicación completa.

Más información:

https://medicanmap.com/blog/formacion/interacciones-farmacologicas-cannabis-medicamentos

¿Cómo se administra?

Los estudios han utilizado formulaciones muy diferentes.

Esto incluye:

  • cannabis inhalado;
  • aceites;
  • CBD;
  • THC;
  • extractos;
  • y productos combinados.

Esta heterogeneidad es una de las razones por las que todavía es difícil determinar una pauta óptima.

Fumar cannabis no debería considerarse la vía médica preferente debido a la exposición a productos de combustión.

Más información:

https://medicanmap.com/blog/reduccion-danos/guia-completa-fumar-vaporizar-otras-vias-de-administracion-cannabis-medicinal

¿Cómo se dosifica?

No existe actualmente una dosis universal de cannabis medicinal para Crohn.

Debe definirse primero qué se quiere tratar:

  • dolor;
  • náuseas;
  • apetito;
  • sueño;
  • diarrea;
  • o malestar.

Especialmente con THC, una estrategia prudente consiste en:

empezar con dosis bajas y ajustar progresivamente.

El objetivo debería ser encontrar la menor exposición que produzca un beneficio clínicamente útil.

Más información:

https://medicanmap.com/blog/recetas-preparados/dosificacion-cannabis-medicinal

¿Cómo saber si realmente está funcionando?

Puede registrarse:

Dolor abdominal: 8/10
Deposiciones diarias: 8
Urgencia: 8/10
Apetito: 3/10
Sueño: 4/10
Peso: 62 kg

Después del tratamiento:

Dolor: 4/10
Deposiciones: 5
Urgencia: 5/10
Apetito: 6/10
Sueño: 7/10

Esto mostraría una mejoría sintomática clara.

Pero después debemos añadir:

Calprotectina: ¿ha bajado?
PCR: ¿ha cambiado?
Endoscopia: ¿cómo está la mucosa?

Así podemos diferenciar:

respuesta sintomática

de

respuesta inflamatoria.

¿Puede ayudarme el cannabis medicinal con Crohn?

Actualmente podemos responder de manera bastante precisa.

Dolor abdominal

Existe una señal de posible mejoría sintomática en algunos pacientes.

Diarrea y frecuencia de deposiciones

Algunos estudios observacionales muestran mejorías, pero la evidencia sigue siendo limitada.

Apetito

THC puede aumentar el apetito en determinadas personas.

Náuseas

Puede existir beneficio sintomático.

Calidad de vida

Algunos estudios y metaanálisis encuentran mejoría.

Actividad clínica

Existen ensayos con resultados favorables en algunas escalas clínicas.

Inflamación objetiva

No existe una reducción consistente demostrada.

Curación endoscópica

No existe evidencia suficiente para afirmar que cannabis la produzca.

Prevención de complicaciones

No está demostrado.

Sustitución de biológicos o inmunomoduladores

No debe hacerse.

¿Quién podría ser candidato a una valoración?

Puede tener sentido cuando existe:

  • Crohn correctamente diagnosticado;
  • tratamiento digestivo establecido;
  • síntomas persistentes pese a un control razonable;
  • dolor crónico;
  • náuseas;
  • pérdida de apetito;
  • problemas importantes de sueño;
  • o un uso previo de cannabis con beneficio reproducible.

Siempre conviene conocer además:

  • actividad inflamatoria;
  • calprotectina;
  • tratamiento actual;
  • complicaciones;
  • cirugías;
  • estado nutricional;
  • y objetivo terapéutico.

¿Cuándo consultar rápidamente?

Debe valorarse médicamente ante:

  • dolor abdominal intenso o nuevo;
  • fiebre;
  • sangrado abundante;
  • vómitos persistentes;
  • distensión abdominal;
  • imposibilidad para evacuar o expulsar gases;
  • deshidratación;
  • pérdida de peso importante;
  • masa o dolor perianal;
  • secreción purulenta;
  • o empeoramiento rápido.

Estos síntomas pueden indicar complicaciones que cannabis no puede tratar.

Fuentes y evidencia científica

Metaanálisis de ensayos clínicos en enfermedad de Crohn

Un metaanálisis publicado en 2025 encontró mejoría en la actividad clínica de Crohn con cannabis, pero no una reducción significativa de PCR.

Los autores señalan la necesidad de ensayos mayores y de mayor calidad. (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)

Consultar estudio en PubMed

Cannabis y enfermedad inflamatoria intestinal

Un metaanálisis de 2025 encontró mejoría en:

  • calidad de vida;
  • y actividad clínica de Crohn,

pero no diferencias significativas en:

Consultar estudio en PubMed

Revisión sistemática de productos con THC — 2026

Una revisión reciente encontró resultados mixtos sobre actividad clínica, dolor, funcionamiento y calidad de vida.

No se observaron resultados consistentes en:

  • remisión;
  • ni actividad endoscópica.

La evidencia global se consideró todavía inconclusa. (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)

Consultar revisión en PubMed

Revisión exploratoria de 40 estudios

Una revisión amplia de la literatura encontró que los pacientes suelen comunicar mejorías en:

  • dolor abdominal;
  • frecuencia de deposiciones;
  • apetito;
  • náuseas;
  • sueño;
  • y calidad de vida.

Pero concluyó que la evidencia sobre reducción de la inflamación subyacente sigue siendo escasa. (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)

Consultar revisión en PubMed

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  • dolor;
  • inflamación;
  • apetito;
  • y señalización nerviosa.

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Importante

La información de esta página tiene carácter educativo y no sustituye el seguimiento por gastroenterología.

La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria que puede producir daño intestinal incluso cuando los síntomas no parecen especialmente graves.

Cannabis y cannabinoides pueden producir en algunos pacientes una mejoría de:

Pero los ensayos y metaanálisis actuales no han demostrado de forma consistente una reducción de:

Por eso existe una frase especialmente importante en esta patología:

sentirse mejor no significa necesariamente que el Crohn esté en remisión.

El cannabis no debería utilizarse para sustituir:

  • biológicos;
  • inmunomoduladores;
  • corticoides;
  • tratamientos dirigidos;
  • cirugía;
  • ni seguimiento digestivo.

En Medican Map, la pregunta adecuada debería ser:

¿qué síntoma queremos tratar?

¿la enfermedad está actualmente inflamada?

¿cómo están la calprotectina, la analítica y las pruebas digestivas?

¿qué tratamiento está utilizando el paciente?

¿existen complicaciones?

¿el beneficio del cannabinoide puede medirse de forma objetiva?

El objetivo debería ser utilizar cannabinoides, cuando resulte razonable, como una herramienta para mejorar síntomas y calidad de vida sin ocultar la actividad inflamatoria ni comprometer el tratamiento que protege el intestino a largo plazo.