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Artritis

Enfermedades reumatológicas

Cannabis medicinal, THC y CBD en artritis, artrosis y dolor reumatológico

Las enfermedades reumatológicas incluyen un grupo muy amplio de trastornos que pueden afectar:

  • articulaciones;
  • músculos;
  • tendones;
  • ligamentos;
  • huesos;
  • y otros tejidos del aparato locomotor.

Algunas son fundamentalmente inflamatorias, como:

  • artritis reumatoide;
  • artritis psoriásica;
  • espondiloartritis;
  • y otras enfermedades autoinmunes.

Otras son principalmente degenerativas, como la artrosis u osteoartritis.

Los síntomas más frecuentes incluyen:

  • dolor;
  • rigidez;
  • inflamación;
  • limitación de movilidad;
  • fatiga;
  • problemas de sueño;
  • y deterioro de la calidad de vida.

Cannabis y cannabinoides como THC y CBD se han estudiado principalmente por su posible papel en el tratamiento del dolor crónico y, en menor medida, del sueño y otros síntomas asociados.

Sin embargo, la evidencia actual no demuestra de forma consistente que cannabis:

  • reduzca la inflamación articular objetiva;
  • evite erosiones;
  • regenere cartílago;
  • ni modifique la progresión de una enfermedad reumatológica.

Por ello, el posible papel actual de los cannabinoides es principalmente sintomático y complementario.

Artritis y artrosis no son lo mismo

Es importante diferenciar ambos términos.

Artritis

“Artritis” significa inflamación de una articulación.

Puede aparecer por diferentes causas.

Entre las enfermedades inflamatorias más conocidas se encuentra la artritis reumatoide.

Artrosis

La artrosis u osteoartritis es una enfermedad articular caracterizada por alteraciones progresivas del cartílago, hueso subcondral y otros tejidos articulares.

Puede producir:

  • dolor;
  • rigidez;
  • pérdida de movilidad;
  • deformidad;
  • y limitación funcional.

Aunque también puede existir inflamación, su fisiopatología es diferente a la de una artritis autoinmune.

Por eso no deberíamos hablar simplemente de:

“cannabis para la artritis”

sin saber qué enfermedad tiene realmente la persona.

Artritis reumatoide

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad inflamatoria autoinmune.

El sistema inmunitario participa en una inflamación persistente de la membrana sinovial de las articulaciones.

Puede producir:

  • dolor;
  • inflamación;
  • rigidez matutina;
  • pérdida de fuerza;
  • fatiga;
  • y limitación funcional.

Si la inflamación no se controla adecuadamente, puede aparecer:

  • erosión ósea;
  • daño articular;
  • deformidad;
  • y pérdida de función.

Por eso el objetivo del tratamiento moderno no es únicamente disminuir el dolor.

También busca controlar la actividad inflamatoria y evitar daño articular.

El Sistema Endocannabinoide y el dolor reumatológico

El Sistema Endocannabinoide (SEC) participa en diferentes mecanismos relacionados con:

  • percepción del dolor;
  • respuesta inflamatoria;
  • sueño;
  • estrés;
  • actividad inmunitaria;
  • y transmisión neuronal.

Está formado principalmente por:

  • anandamida;
  • 2-AG;
  • receptores CB1 y CB2;
  • y enzimas que producen y degradan estos compuestos.

Los receptores CB1 participan especialmente en procesos neurológicos relacionados con dolor y percepción.

Los receptores CB2 están presentes en numerosas células inmunitarias y han generado interés por posibles efectos inmunomoduladores.

Esto proporciona una base biológica razonable para investigar cannabinoides en enfermedades reumatológicas.

Pero nuevamente:

un mecanismo biológico plausible no significa que se haya demostrado que cannabis controle una enfermedad inflamatoria.

¿Qué pueden hacer los cannabinoides?

Actualmente, el interés clínico se centra principalmente en:

  • dolor;
  • sueño;
  • percepción de rigidez;
  • y calidad de vida.

THC puede modificar:

  • transmisión nociceptiva;
  • percepción del dolor;
  • relajación;
  • sueño;
  • y respuesta emocional.

CBD presenta mecanismos diferentes y se investiga por posibles efectos:

  • analgésicos;
  • antiinflamatorios;
  • e inmunomoduladores.

Sin embargo, la mayoría de estas últimas propiedades están mucho mejor demostradas en modelos experimentales que en ensayos clínicos de artritis.

Cannabis y dolor reumatológico

El dolor es una de las principales razones por las que pacientes con enfermedades reumáticas utilizan cannabis.

Una revisión de 2022 sobre cannabis y dolor reumatológico concluyó que existe un uso creciente entre pacientes y una posible señal analgésica, pero también que la evidencia clínica disponible sigue siendo limitada y heterogénea.

Una revisión y metaanálisis de pacientes con enfermedades reumatológicas encontró además que aproximadamente un 15% declaraba consumo actual de cannabis, y que el uso se asociaba con una reducción del dolor comunicada por los pacientes. Sin embargo, los consumidores tenían en muchos casos una mayor intensidad de dolor basal, lo que dificulta interpretar la relación causal.

Por tanto, existe una señal razonable sobre analgesia, pero no una demostración de que cannabis trate el proceso reumatológico de base.

El ensayo clásico en artritis reumatoide

Uno de los pocos ensayos controlados específicos en artritis reumatoide incluyó 58 pacientes.

Se utilizó un extracto oromucosal que contenía THC y CBD durante cinco semanas.

El estudio encontró mejorías estadísticamente significativas en:

  • dolor en movimiento;
  • dolor en reposo;
  • calidad del sueño;
  • y una medida de actividad de la enfermedad.

No se registraron acontecimientos adversos graves.

Es un resultado interesante, pero tiene limitaciones importantes:

  • muestra pequeña;
  • duración muy corta;
  • un único producto;
  • y ausencia de replicaciones amplias posteriores.

Por ello, no permite concluir que THC:CBD sea un tratamiento modificador de la artritis reumatoide. La revisión sistemática de ensayos controlados en enfermedades reumáticas subraya precisamente el pequeño tamaño y el alto riesgo de sesgo de este tipo de estudios.

Menos dolor no significa menos inflamación

Este es probablemente el mensaje más importante de esta página.

Una persona con artritis reumatoide puede experimentar:

  • menos dolor;
  • dormir mejor;
  • sentirse menos rígida;

mientras la inflamación articular continúa activa.

Si esto ocurre, la enfermedad puede seguir causando daño aunque el paciente se sienta mejor.

Por tanto:

respuesta sintomática ≠ control inmunológico de la enfermedad.

Para valorar la actividad de una artritis inflamatoria pueden utilizarse:

  • exploración articular;
  • PCR;
  • VSG;
  • ecografía;
  • resonancia;
  • y escalas específicas.

Cannabis no sustituye los tratamientos modificadores de la enfermedad

En artritis reumatoide y otras artritis inflamatorias pueden utilizarse medicamentos como:

  • metotrexato;
  • leflunomida;
  • sulfasalazina;
  • biológicos;
  • inhibidores JAK;
  • corticoides;
  • y otros tratamientos.

Estos medicamentos buscan reducir la actividad inflamatoria y evitar daño estructural.

Las recomendaciones modernas de EULAR para artritis reumatoide continúan centrando el tratamiento en fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (DMARD), no en cannabinoides.

Por tanto, una mejoría sintomática con cannabis no debería utilizarse como motivo para retirar por cuenta propia estos tratamientos.

Cannabis y artrosis

La artrosis es probablemente una de las áreas donde más pacientes utilizan cannabis buscando alivio del dolor.

Puede afectar:

  • rodillas;
  • caderas;
  • manos;
  • columna;
  • y otras articulaciones.

El dolor puede empeorar con:

  • movimiento;
  • carga;
  • actividad física;
  • y determinados momentos del día.

También puede producir:

  • rigidez;
  • limitación funcional;
  • y alteraciones del sueño.

¿Funciona cannabis para la artrosis?

La evidencia sigue siendo mixta.

Una revisión sistemática de 2024 sobre cannabis medicinal y artrosis encontró que la evidencia disponible era insuficiente para establecer conclusiones sólidas sobre dolor y función.

Otra revisión de 2024 incluyó 10 estudios:

  • cuatro ensayos aleatorizados;
  • tres encuestas;
  • dos casos;
  • y una cohorte.

Solo alrededor del 60% de los estudios comunicaban una mejoría estadísticamente significativa del dolor, y existían diferencias importantes entre productos y diseños.

Esto significa que:

algunos pacientes pueden obtener beneficio, pero todavía no existe una eficacia suficientemente reproducible para considerar cannabis un tratamiento estándar de la artrosis.

Evidencia más reciente en artrosis

Una revisión publicada en 2026 volvió a analizar productos medicinales derivados del cannabis para artrosis.

Encontró señales potenciales de alivio, especialmente con algunas formulaciones de CBD, pero concluyó que la enorme variabilidad en:

  • dosis;
  • productos;
  • vías;
  • duración;
  • y comparadores

sigue impidiendo establecer con precisión el verdadero valor terapéutico.

Por tanto, todavía necesitamos ensayos clínicos más grandes y mejor estandarizados.

¿Puede CBD regenerar el cartílago?

Actualmente no existe evidencia clínica que permita afirmarlo.

Se han publicado numerosos estudios preclínicos sobre:

  • inflamación;
  • condrocitos;
  • estrés oxidativo;
  • y degeneración articular.

Pero estos resultados no demuestran que utilizar CBD:

  • regenere cartílago;
  • revierta artrosis;
  • o reconstruya una articulación dañada.

El posible beneficio clínico actual debe plantearse principalmente en términos de síntomas, especialmente dolor.

Artritis psoriásica

La artritis psoriásica es una enfermedad inflamatoria asociada a psoriasis.

Puede afectar:

  • articulaciones;
  • tendones;
  • entesis;
  • dedos;
  • columna.

Cannabis puede utilizarse por algunos pacientes para controlar:

  • dolor;
  • sueño;
  • ansiedad;
  • o molestias crónicas.

Pero no existe evidencia suficiente para afirmar que cannabis controle la inflamación o sustituya:

  • biológicos;
  • DMARD;
  • u otros tratamientos específicos.

Espondiloartritis y espondilitis anquilosante

Estas enfermedades pueden producir:

  • dolor lumbar inflamatorio;
  • rigidez matutina;
  • dolor nocturno;
  • entesitis;
  • y limitación de movilidad.

Cannabis puede modificar la percepción del dolor.

Pero actualmente no existe evidencia suficiente para utilizarlo como tratamiento dirigido contra la inflamación axial.

Una mejoría del dolor debe diferenciarse del control real de la enfermedad.

Dolor inflamatorio y dolor crónico pueden coexistir

Esta diferencia es importante.

Una persona con artritis reumatoide puede tener inicialmente un dolor fundamentalmente provocado por inflamación.

Después de años puede coexistir además:

  • artrosis secundaria;
  • sensibilización central;
  • dolor neuropático;
  • alteraciones musculares;
  • o fibromialgia.

En ese contexto, incluso si la inflamación está controlada, el dolor puede persistir.

Aquí un cannabinoide podría resultar más razonable como herramienta de manejo del dolor crónico, sin pretender tratar la enfermedad inmunológica.

Cannabis y sueño

Dolor y sueño están estrechamente relacionados.

Una persona con artritis puede despertarse por:

  • dolor al cambiar de postura;
  • rigidez;
  • inflamación;
  • o molestias articulares.

En el pequeño ensayo de artritis reumatoide con THC:CBD se observó también una mejoría de la calidad del sueño.

Las revisiones de ensayos reumatológicos han encontrado alguna señal favorable en sueño, aunque el número de estudios es muy pequeño.

Por tanto, podría existir un beneficio indirecto:

menos dolor → menos despertares → mejor descanso.

Cannabis y rigidez

Los pacientes pueden percibir que cannabis les hace sentirse:

  • menos rígidos;
  • más relajados;
  • o capaces de moverse mejor.

Esto puede deberse a:

  • analgesia;
  • relajación;
  • mejor sueño;
  • o cambios en percepción.

Pero “sentirse menos rígido” no significa necesariamente que se haya reducido la inflamación articular.

Cannabis y fatiga

La fatiga puede ser importante en enfermedades inflamatorias.

Puede estar relacionada con:

  • inflamación;
  • anemia;
  • mal sueño;
  • dolor;
  • depresión;
  • o tratamientos.

THC puede producir somnolencia y cansancio.

Por tanto, si la fatiga ya es un problema importante, el efecto global debe medirse cuidadosamente.

Una mejoría del dolor acompañada de más somnolencia no siempre supone una mejora funcional.

THC y CBD

THC

Puede producir:

  • analgesia;
  • relajación;
  • somnolencia;
  • y reducción subjetiva de molestias.

Pero también:

  • mareo;
  • ansiedad;
  • taquicardia;
  • hipotensión;
  • alteración de memoria;
  • y problemas de coordinación.

CBD

No produce la intoxicación típica del THC.

Se investiga por posibles efectos:

  • analgésicos;
  • antiinflamatorios;
  • y ansiolíticos.

Sin embargo, la evidencia clínica específica de CBD en artritis sigue siendo limitada.

Productos tópicos de CBD

Existe un interés creciente por:

  • cremas;
  • geles;
  • ungüentos;
  • y otras formulaciones tópicas.

En artrosis, algunos estudios pequeños han encontrado señales favorables y una revisión reciente considera las formulaciones tópicas entre las áreas más interesantes de investigación.

Pero todavía faltan datos suficientes para definir:

  • concentración;
  • cantidad;
  • frecuencia;
  • penetración;
  • y eficacia real frente a placebo.

Por tanto, “CBD tópico” tampoco debería presentarse todavía como tratamiento demostrado de artritis.

¿Puede cannabis reducir el uso de analgésicos?

Algunos estudios observacionales describen pacientes que reducen:

  • AINE;
  • opioides;
  • u otros analgésicos

después de comenzar cannabis medicinal.

Es una señal interesante.

Pero una reducción observada en estudios reales no demuestra que todos los pacientes puedan hacerlo de forma segura.

Si existe buena respuesta, puede revisarse posteriormente la medicación.

No debería suspenderse por cuenta propia.

Cannabis y opioides

En pacientes con dolor crónico reumatológico puede existir tratamiento con opioides.

Cannabis se ha propuesto como posible estrategia para:

  • reducir dolor;
  • disminuir dosis;
  • o limitar efectos adversos.

Sin embargo, la evidencia actual no permite garantizar un efecto ahorrador de opioides.

Si se plantea una reducción, debe hacerse de forma gradual y supervisada.

Cannabis y AINE

Los antiinflamatorios no esteroideos se utilizan con frecuencia para:

  • dolor;
  • rigidez;
  • e inflamación.

Cannabis puede disminuir la percepción del dolor, pero no debe asumirse que tiene el mismo efecto antiinflamatorio clínico que un AINE.

Dependiendo del paciente, reducir AINE puede ser beneficioso si existen problemas:

  • gastrointestinales;
  • renales;
  • cardiovasculares.

Pero la decisión debe basarse en el conjunto del tratamiento.

Interacciones con tratamientos reumatológicos

Las personas con enfermedades reumatológicas pueden utilizar simultáneamente:

  • metotrexato;
  • leflunomida;
  • corticoides;
  • biológicos;
  • inhibidores JAK;
  • AINE;
  • opioides;
  • antidepresivos;
  • pregabalina;
  • gabapentina;
  • y otros medicamentos.

CBD puede modificar enzimas implicadas en el metabolismo de determinados fármacos.

THC puede sumar:

  • sedación;
  • mareo;
  • hipotensión;
  • y deterioro de coordinación.

Por ello, conviene revisar toda la medicación antes de incorporar cannabinoides.

Más información:

https://medicanmap.com/blog/formacion/interacciones-farmacologicas-cannabis-medicamentos

Riesgo de caídas

Muchas personas con artrosis o artritis son mayores.

Pueden presentar:

  • debilidad;
  • prótesis;
  • problemas de equilibrio;
  • limitación de movilidad;
  • o osteoporosis.

THC puede aumentar:

  • mareo;
  • hipotensión;
  • somnolencia;
  • y peor coordinación.

Esto puede aumentar el riesgo de caída.

Por tanto, el tratamiento debe evaluarse no solo por su efecto analgésico sino también por su efecto sobre la funcionalidad real.

¿Cómo se administra?

Dependiendo del producto pueden utilizarse diferentes vías:

  • oral;
  • sublingual;
  • oromucosal;
  • vaporizada;
  • tópica.

Cada una tiene perfiles diferentes.

La inhalación tiene un inicio rápido.

Las vías oral y sublingual pueden tener una duración mayor.

Los productos tópicos intentan producir principalmente un efecto local, aunque la absorción depende enormemente de la formulación.

Fumar cannabis no debería considerarse la vía médica preferente debido a los productos de combustión.

Más información:

https://medicanmap.com/blog/reduccion-danos/guia-completa-fumar-vaporizar-otras-vias-de-administracion-cannabis-medicinal

¿Cómo se dosifica?

No existe una dosis universal de cannabis para artritis.

Primero hay que definir qué queremos tratar:

  • dolor durante el día;
  • dolor nocturno;
  • sueño;
  • dolor de movimiento;
  • o dolor persistente.

Especialmente con THC, una estrategia prudente consiste en:

comenzar bajo y aumentar lentamente según respuesta.

El objetivo debe ser encontrar la menor dosis que produzca un beneficio útil.

Más información:

https://medicanmap.com/blog/recetas-preparados/dosificacion-cannabis-medicinal

¿Cómo saber si está funcionando?

Puede medirse antes del tratamiento:

Dolor en reposo: 6/10
Dolor al caminar: 8/10
Rigidez matutina: 90 minutos
Sueño: 4/10
Capacidad para caminar: 5/10
Uso de analgésicos: diario

Después:

Dolor en reposo: 3/10
Dolor al caminar: 5/10
Rigidez: 60 minutos
Sueño: 7/10
Capacidad funcional: 7/10
Analgesia de rescate: 3 días/semana

Esto permitiría identificar una respuesta sintomática.

Pero en artritis inflamatoria debemos añadir otras medidas

En artritis reumatoide también puede ser necesario observar:

  • articulaciones inflamadas;
  • PCR;
  • VSG;
  • ecografía;
  • escalas de actividad;
  • y daño estructural.

Así podemos diferenciar:

“me duele menos”

de

“mi enfermedad está realmente menos activa”.

Ambas cosas son importantes, pero no significan lo mismo.

¿Puede ayudarme el cannabis medicinal?

Depende de la condición y del objetivo.

Artritis reumatoide

Existe un pequeño ensayo favorable con THC:CBD sobre dolor y sueño, pero la evidencia sigue siendo insuficiente para considerarlo tratamiento estándar o modificador de la enfermedad.

Artrosis

Algunos pacientes pueden obtener alivio, pero las revisiones recientes encuentran evidencia heterogénea e insuficiente para establecer eficacia firme.

Artritis psoriásica

Puede existir posible utilidad sintomática sobre dolor, pero no evidencia suficiente para tratar la inflamación subyacente.

Espondiloartritis

La evidencia cannabinoide específica es escasa.

Dolor crónico reumatológico

Es probablemente el área donde existe una justificación clínica mayor para valorar cannabinoides en pacientes seleccionados.

Sueño

Puede mejorar indirectamente si disminuye el dolor.

Inflamación

No existe evidencia suficiente para considerar cannabis un tratamiento antiinflamatorio modificador de la enfermedad reumatológica.

¿Quién podría ser candidato a una valoración?

Puede tener sentido cuando existe:

  • enfermedad reumatológica diagnosticada;
  • dolor crónico persistente;
  • respuesta insuficiente a analgésicos;
  • problemas de sueño asociados al dolor;
  • efectos adversos importantes con otros tratamientos;
  • o uso previo de cannabis con beneficio reproducible.

En artritis inflamatorias debe comprobarse además que existe un tratamiento adecuado de la enfermedad de base.

¿Cuándo consultar rápidamente?

Debe valorarse especialmente cuando aparece:

  • una articulación muy caliente, roja e inflamada;
  • fiebre;
  • pérdida brusca de movilidad;
  • dolor intenso nuevo;
  • traumatismo;
  • debilidad nueva;
  • síntomas neurológicos;
  • o empeoramiento rápido.

Una articulación muy inflamada acompañada de fiebre puede requerir atención urgente.

Cannabis no debe utilizarse para retrasar la valoración.

Fuentes y evidencia científica

Cannabinoides en enfermedades reumáticas: ensayos controlados

Una revisión sistemática encontró únicamente cuatro estudios a corto plazo con 203 pacientes:

  • 58 con artritis reumatoide;
  • 71 con fibromialgia;
  • 74 con artrosis.

Hubo mejoría significativa del dolor en dos estudios y del sueño en dos, pero las muestras fueron extremadamente pequeñas y todos los estudios completados presentaban alto riesgo de sesgo.

Consultar revisión en PubMed

Cannabis y dolor en enfermedades reumatológicas

Una revisión de 2022 concluyó que el cannabis se utiliza cada vez más en enfermedades reumáticas dolorosas, pero que la evidencia disponible sigue siendo limitada y requiere mejores ensayos clínicos.

Consultar revisión en PubMed

Consumo de cannabis y dolor en reumatología

Una revisión sistemática y metaanálisis encontró consumo frecuente de cannabis entre pacientes con enfermedades reumatológicas y una asociación con reducción del dolor, aunque los consumidores también presentaban mayor carga de dolor basal y otras diferencias respecto a no consumidores.

Consultar metaanálisis

Cannabis medicinal y artrosis

Una revisión sistemática de 2024 evaluó la evidencia mundial sobre cannabis medicinal para dolor y función en artrosis y concluyó que los datos siguen siendo insuficientes para establecer una recomendación clínica sólida.

Consultar revisión

Medicamentos cannabinoides en artrosis

Una revisión exploratoria de 2024 incluyó 10 estudios y encontró resultados mixtos: seis comunicaban mejorías significativas de dolor, mientras el conjunto de la evidencia seguía limitado por heterogeneidad y calidad metodológica.

Consultar revisión

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Cannabis medicinal y dolor crónico

Este debería ser el recurso prioritario de esta patología cuando el principal objetivo sea aliviar dolor.

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Permite profundizar en la relación entre cannabinoides, dolor, sistema nervioso e inflamación.

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Interacciones farmacológicas

Especialmente importante cuando existen tratamientos reumatológicos o analgésicos concomitantes.

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Dosificación del cannabis medicinal

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Vías de administración

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Importante

La información de esta página tiene carácter educativo y no sustituye una valoración por reumatología, medicina del dolor u otros profesionales sanitarios.

Cannabis y cannabinoides pueden tener un papel sintomático en determinados pacientes con enfermedades reumatológicas, especialmente para:

  • dolor;
  • sueño;
  • y percepción global de los síntomas.

Pero actualmente la evidencia clínica específica sigue siendo limitada.

Las revisiones encuentran:

posible beneficio analgésico en algunos pacientes + estudios pequeños y heterogéneos + ausencia de evidencia suficiente sobre modificación de la enfermedad.

Por ello, en una enfermedad inflamatoria como la artritis reumatoide existe una distinción fundamental:

menos dolor no significa necesariamente menos inflamación.

Los cannabinoides no han demostrado sustituir tratamientos como:

  • metotrexato;
  • biológicos;
  • inhibidores JAK;
  • u otros DMARD.

Y en artrosis tampoco existe evidencia clínica suficiente para afirmar que:

  • CBD regenere cartílago;
  • cannabis detenga el desgaste articular;
  • o los cannabinoides reviertan la enfermedad. 

En Medican Map, la pregunta adecuada debería ser:

¿Qué enfermedad reumatológica existe?

¿El dolor procede de inflamación activa, artrosis, sensibilización o varios mecanismos a la vez?

¿Está controlada la enfermedad de base?

¿Qué síntoma queremos mejorar?

¿Qué tratamiento utiliza ya el paciente?

¿Cómo vamos a medir el beneficio y los posibles efectos adversos?

El objetivo no debería ser sustituir el tratamiento reumatológico por cannabis, sino valorar si los cannabinoides pueden formar parte de una estrategia que consiga menos dolor, mejor sueño y mayor funcionalidad sin perder el control de la enfermedad de base.